La sabermetría revolucionó la manera de comprender el béisbol mediante el análisis estadístico del rendimiento de jugadores y equipos. Sus métodos podrían abrir ahora una nueva frontera de investigación: estudiar el impacto que las decisiones arbitrales han tenido sobre los registros históricos.
El propósito no sería modificar los récords oficiales, sino desarrollar modelos capaces de estimar, con el mayor rigor posible, cuál habría sido el resultado de aquellas jugadas que hoy podrían corregirse mediante los sistemas tecnológicos de revisión.
Hasta ahora, la sabermetría se ha concentrado en explicar lo ocurrido. La sabermetría contrafáctica procuraría determinar qué habría sucedido bajo condiciones tecnológicas diferentes. No sustituiría la historia ni alteraría sus resultados; permitiría comprenderlos desde una perspectiva más amplia.
Actualmente existen recursos que hace pocos años parecían inimaginables. Miles de partidos históricos han sido digitalizados, la inteligencia artificial puede analizar imágenes cuadro por cuadro y los sistemas de visión computacional identifican trayectorias con extraordinaria precisión. Herramientas como Statcast demuestran hasta dónde puede llegar el estudio tecnológico del juego.
Imaginemos una temporada completa sometida a ese procedimiento. Cada jugada susceptible de revisión sería evaluada conforme a los estándares actuales. Podrían detectarse imparables incorrectamente concedidos, outs mal decretados, bases robadas erróneamente otorgadas o negadas y otras decisiones verificables mediante las imágenes disponibles.
El resultado no constituiría una nueva estadística oficial, sino una reconstrucción analítica de la temporada. Los registros históricos permanecerían inalterables, pero junto a ellos podría existir una estimación razonada de cuánto variaron determinadas cifras como consecuencia de decisiones arbitrales equivocadas.
La principal aportación consistiría en crear un nuevo objeto de estudio. La sabermetría contrafáctica no mediría únicamente el rendimiento de los peloteros, sino también la incidencia histórica del error arbitral y su posible influencia sobre carreras, victorias, campeonatos y marcas individuales.
Quizá esta disciplina llegue algún día a formar parte de la investigación beisbolera. La historia permanecerá intacta; lo que evolucionará será nuestra capacidad para interpretarla y valorar con mayor precisión las hazañas de quienes la escribieron. (AP-LD)





