Si algo muchos hemos aprendido de la vida dominicana, es que nada es casual, que todo responde a un interés o un hacer daño y si se trata de medios de comunicación, en una pretensión de enviar un meta mensaje para alguien de poder.
Por eso e inmediatamente observamos el titular y el texto sobre la gran dama italiana de tiempos medievales, Lucrecia Borgia, intuimos y a razonamiento a contrario, que la dirección del matutino centenario capitaleño y sobre el texto de que hablamos, quería emitir una critica ácida y generalizada contra algún tipo de mujer de poder político y en principio de gobierno o en segundo plano de Oposición o tal vez mediático.
Pues decididamente que el reportaje de marras y al no ser un asunto de actualidad, entendíamos lo evidente, de un ataque mediático cobarde contra una mujer de poder. Desde luego, solo nos limitamos a presentar el concepto, otros que se encarguen de desentrañarlo, pero conociendo la manera sibilina de como la dirección de ese periódico se las gasta en materia de difamación e injurias, que veamos mucha maldad en la publicación del reportaje de referencia. ¡Ojalá equivocarnos! (dag-ojo)





