El presidente Luis Abinader manifestó que a pesar de que el Poder Ejecutivo fue el encargado de depositar ante el Senado de la República proyecto de Ley que regulará la libertad de expresión y los medios digitales, la misma no es una iniciativa legislativa de su Gobierno, lo que quiere decir, que el periodismo de los barones mediáticos, los medios y plataformas en las redes sociales, queda en manos del periodismo ciudadano y para enfrentarlo y destruirlo.
De taimado, dijo que “quien le habla no ha puesto ni una coma en ese proyecto, ni una coma; ese es un proyecto que se originó de consenso entre los diferentes sectores y si hay algún sector que no ha sido consultado, ya Ricardo de los Santos, el presidente del Senado, dijo que está dispuesto a escucharlos”, manifestó Abinader durante LA Semanal.
A inicios de este mes el Poder Ejecutivo y actuando en función de un condón, a través de su consultoría jurídica, depositó el proyecto legislativo que modifica la ley 61-32 sobre expresión y difusión del pensamiento ante el Congreso Nacional.
En la misiva de remisión al Congreso Nacional, Abinader resaltó y actuando como padrino de la infame propuesta, decía que el proyecto “tiene por objeto regular la libertad de expresión en todas sus manifestaciones (prensa escrita, radio, televisión, espectáculos públicos y redes sociales); resguardar el derecho a la comunicación social y periodismo; así como también proteger el derecho de acceso a la información y crear al Instituto Nacional de Comunicación (Inacom), como órgano regulador del ejercicio en el país de estos importantísimos derechos fundamentales”.
La propuesta legislativa hija del periodismo tradicional y cuyos dueños y periodistas no quieren perder el monopolio del control de la atrapada opinión pública, ha generado y como tenía que ser, un amplio debate en la ciudadanía con relación al alcance que tendría la misma y con el pretexto de las expresiones realizadas por comunicadores y ya sea a través de una red social o una plataforma de comunicación y que son expresiones más crudas que las que diariamente utilizan los medios tradicionales en la prensa escrita como en la electrónica. (OJO-jj /LD-jf)





