Realmente hay decisiones como que no se entienden o que mejor fuera no entenderlas. Pues eso de que encontrándose esta nación en el nivel tres de seguridad frente a los hechos de invasión militar en Haití, lo menos indicado fuera, que el presidente de la República abandonara este domingo el país para asistir a una cumbre iberoamericana en España.
¿Por qué no envía a su vicepresidenta?, es lo menos que debería preguntarse, a menos que para nada le preocupe, que ahora que Alemania le entregará a las fuerzas de ocupación extranjeras en Haití 600 toneladas de equipo militar de última generación que tenía en Bangladés y con permiso estadounidense y que en Polonia ha habido hoy un golpe de Estado. Se entiende, que por lo menos esos hechos deberían de alarmar al presidente. Sin embargo, parecería que no es así.
¿Tampoco le preocupa que el resto del mundo exhorta a su gente a almacenar alimentos y agua ante grandes emergencias o lo otro de la anunciada reanudación de la guerra de agresión israelita-estadounidense contra Irán que se entiende será a partir de esta noche?
Lo cierto es, que vemos mucha temeridad en la actitud presidencial. Es como si en la burbuja en la que se encuentra, Abinader no entendiera lo que está ocurriendo. Que Dios lo acompañe. (DAG-OJO)





