“Fue un año en que nuestra economía creció menos de lo que está acostumbrada a crecer”, fueron las palabras de César Dargám, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) ante el balance económico que presentó el presidente Luis Abinader en su sexto discurso de rendición de cuentas.
Según mencionó el mandatario, durante el 2025 el producto interno bruto (PIB) creció solo un 2.1%, a lo que Dargám explicó que esto es por debajo de los niveles acostumbrados en las últimas décadas y planteó que para el 2026 el reto principal será retomar el aumento del crecimiento económico esperado, logrando así una reducción de la pobreza y mejorar los niveles de vida de la población.
Con respecto a la meta RD 2036 para convertir el país en desarrollado con una economía duplicada, el economista Jesús Geraldo Martínez señaló que, desde una perspectiva técnica, este objetivo exige tasas sostenidas cercanas al 6% o 7% anual, acompañadas de mejoras sustanciales en productividad y formalización laboral.
“Con crecimientos recientes por debajo de ese nivel, el desafío es estructural y matemático, no discursivo”, argumentó, recordando también la presión tributaria baja y el gasto público altamente rígido debido a la deuda pública.
Sin reformas estructurales que fortalezcan los ingresos permanentes y mejoren la calidad del gasto, consideró “difícil” financiar una transformación económica profunda, sostenible y con resultados visibles.
informalidad laboral
Por su lado, la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) consideró positivas las medidas anunciadas por el jefe de Estado en materia laboral orientadas a reducir la informalidad y fortalecer el empleo formal en el país, al tiempo que destacó el incremento de la participación femenina en los nuevos puestos de trabajo generados.
Sin embargo, también señalaron que si más de la mitad de los trabajadores permanece en la informalidad, es porque evidencia como el principal desafío responde a un carácter estructural; aun cuando haya avances importantes, lo imprescindible es impulsar reformas profundas que permitan transformar de manera sostenible el mercado laboral dominicano, como la actualización del Código Laboral.
“La reducción de la informalidad constituye un paso necesario para consolidar un mercado laboral más justo, competitivo y sostenible; sin embargo, debemos reconocer que el reto estructural persiste y requiere acciones integrales que incentiven la formalización”, expresó Laura Peña Izquierdo, presidenta de Copardom.
Geraldo Martínez compartió un pensamiento similar al enunciar que, si persisten los niveles de informalidad y pobreza, el debate debe centrarse en productividad, capital humano y valor agregado.
Mientras tanto, la dirigente empresarial Peña Izquierdo subrayó la importancia de fortalecer el ecosistema de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), con la meta de superar las 350 mil unidades formales y continuar reduciendo la tasa de informalidad hacia el 50%.
Destacando la ampliación de los centros del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y el hecho de que más de un millón de estudiantes hayan accedido a programas de capacitación, retratándolo como un pilar para elevar la productividad nacional. LD-nm / OJO)





