Nada es más irritante que el momento que los ciudadanos hacen conciencia de que su gobierno está en su contra y solo favorece a los pudientes y para nada a la población.
Por eso el estallido popular con el pretexto de que el gobierno pretendía silenciar las redes sociales, es decir, imponer una prohibición al derecho a la libre expresión y como acaba de ocurrir en Nepal, donde 50 muertos y mas de 500 heridos, destrucción de la propiedad pública y afectación de la privada y el ajusticiamiento y persecución de funcionarios y allegados al poder han sido los resultados más hirientes, más la caída cruenta del gobierno.
Hoy y con parecidas características está ocurriendo en Francia, donde la gente se cansó de un gobierno que […] erosiona los derechos de los ciudadanos franceses de a pie, los mismos que mantienen el país en marcha» y que critican que “el sistema político ya no era adecuado para su propósito. Algunos instaron a una reforma constitucional, mientras que otros pidieron la renuncia del presidente francés, Emmanuel Macron, y mayores impuestos a los ricos. «Las autoridades y el Gobierno nos han traicionado” dicen los manifestantes.
Cuando en varios países a la vez se da este tipo de reacción en cadena y sin importar razas, nacionalidades y culturas, es que se ha llegado al punto de no retorno por el que la frustración ciudadana toma el camino indetenible de la violencia fratricida.
Sin embargo, en República Dominicana, los miembros de su impopular gobierno, por lo visto son los únicos de lo que está pasando y se muestran incapaces de entender el por qué de esas protestas y sublevaciones cívicas.
Para comprobarlo solo hay que conoce de lo dicho ayer por un alto grupo de funcionarios, quienes son entendidos como la plana mayor de la corrupción oficial y quienes con un descaro inaudito, dijeron en rueda de prensa que “actualmente República Dominicana es un «mejor país» que el que encontraron cuando asumieron el poder en agosto del 2020” y que es una declaración tan mentirosa, que de inmediato provoca enojo en quienes se enteran de semejante declaración hecha por dirigentes estúpidos que no quieren entender que la nación ve al PRM como el grupo de delincuentes y forajidos que la han tomado por asalto y de lo que no hay dominicano de clase media a pie que no se resiente.
La indignación popular se agrava y ante la realidad de que el gobierno de Luis Abinader-PRM-medios tradicionales y Competitividad han llevado a la nación hacia una contracción económica tan significativa, que prácticamente más del 75 % de los hogares carecen de lo indispensable para vivir, mientras los del gobierno han elevado su standard de vida en base a saquear el presupuesto nacional y el fomento de la corrupción desde el poder.
He ahí lo recién, se destapa el escándalo en Senasa donde “desaparecieron” 9 mil millones de pesos (65 pesos se requieren por un dólar estadounidense) y hoy se anuncia que desde el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) aprobó el traspaso de unos RD$6,000 millones a los fondos del Servicio Nacional de Salud (Senasa) en abierta maniobra para cubrir lo desfalcado.
Por lo que estamos viendo, poco falta para que parecido movimiento popular a los del Nepal y el que está ocurriendo en Francia pudieran replicarse en este país y que de ocurrir no presagia nada bueno para gobierno, prensa tradicional y los ricos en Competitividad. Solo advertimos, porque la situación no está para represión de ninguna naturaleza, pues de darse en gran escala, el odio dormido en la población estallaría fuertemente. Solo advertimos. (DAG-OJO)





