Durante un encuentro con periodistas latinoamericanos en Moscú, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Ryabkov, puso nombre y prioridad a la relación con la República Dominicana: restablecer cuanto antes los vuelos directos entre ambos países y recuperar el flujo de turistas rusos que visitaban El Caribe.
Antes de la guerra en Ucrania, según estadísticas que manejan ambos países, se llegó a rondar el medio millón de visitantes al año, una cifra significativa para las aspiraciones del turismo dominicano y las alternativas de viaje para Rusia.
“El foco actual es el restablecimiento de las conexiones aéreas directas entre Rusia y la República Dominicana”, subrayó el viceministro. Al tiempo, reveló que “estamos trabajando activamente en ello. Estamos muy interesados”.
Ryabkov recordó que, antes del deterioro reciente del contexto internacional, “el número de turistas rusos que visitaban la República Dominicana llegó a 500,000 al año”. Y se mostró confiado en que “puedan volver, siempre que encontremos soluciones para estos vuelos directos”.
Un mercado que llenaba aviones y hoteles
Las palabras de Ryabkov aterrizan sobre una relación turística que venía creciendo desde hace más de una década. De acuerdo con cifras divulgadas por las autoridades dominicanas, el número de turistas rusos pasó de ser marginal a superar los 200,000 visitantes al año, con un pico de 245,346 en 2017.
En 2019, antes de la pandemia, 189,816 turistas rusos llegaron al país por los aeropuertos nacionales, lo que representó cerca del 3 % de todas las llegadas aéreas de no residentes. Y en 2021, ya en la etapa de reapertura, República Dominicana se situó entre los veinte destinos más visitados por los rusos: unos 166,000 turistas de esa nacionalidad viajaron ese año al país caribeño, según datos presentados por la diplomacia rusa.
Al mismo tiempo, el Ministerio de Transporte de Rusia tiene en sus libros que, antes de la pandemia, el tráfico de pasajeros entre Rusia y República Dominicana superó las 400,000 personas y que, hasta 2022, aerolíneas como Azur Air y Nordwind operaron vuelos directos en nueve rutas hacia Santo Domingo y los principales polos turísticos: Punta Cana, La Romana, Samaná y Puerto Plata.
De la euforia de 2021 al apagón aéreo de 2022
En agosto de 2021, Rusia eliminó las restricciones sanitarias que aún pesaban sobre los vuelos hacia la República Dominicana, autorizando sin limitaciones los servicios regulares y chárter. Ese mismo mes, las autoridades dominicanas celebraban la reanudación de la conectividad con Rusia tras la pausa impuesta por el COVID-19.
El cuadro cambió de forma abrupta el 24 de febrero de 2022, con el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania y el paquete de sanciones occidentales. El 28 de febrero de ese año, la aerolínea chárter Azur Air anunció la suspensión de sus vuelos a México, Cuba y la República Dominicana, citando las restricciones al espacio aéreo europeo y los problemas de seguros para las aeronaves rusas.
Medios dominicanos advirtieron entonces del impacto económico de la medida: la cancelación de vuelos desde ciudades como Moscú, San Petersburgo, Kazán o Ufá obligó a reprogramar operaciones en aeropuertos que se habían acostumbrado a recibir aviones llenos de turistas rusos, en particular Punta Cana y La Romana.
Desde entonces, el flujo directo de turistas rusos se desplomó. Algunos viajeros siguieron llegando vía terceros países, aprovechando que los ciudadanos rusos no requieren visado para entrar a la República Dominicana como turistas, pero en volúmenes muy inferiores a los años de auge.
Nueva embajada y señales políticas
El impulso para reactivar ese flujo llega en un contexto de acercamiento diplomático. En septiembre de 2024, el Gobierno ruso autorizó formalmente el establecimiento de una embajada en Santo Domingo. El 30 de abril de 2025, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, realizó la primera visita oficial de un canciller ruso a la República Dominicana, coincidió con la pospuesta inauguración de la embajada y definió al país caribeño como un “socio prometedor”.
Durante esa visita, Lavrov y el canciller Roberto Álvarez discutieron la creación de un grupo de trabajo para la cooperación económica y comercial, la eliminación de formularios de visado y, sobre todo, la reactivación del flujo turístico y de los vuelos directos entre Moscú y destinos dominicanos, según informaciones suministradas por la Cancillería.
Las declaraciones de Ryabkov en Moscú se inscriben en esa misma línea. El viceministro destacó que el nuevo embajador ruso en Santo Domingo “está muy activo” y que la instrucción política es clara: materializar lo que ya dialogaron Luis Abinader y Vladimir Putin a través de mensajes formales y de la visita de Lavrov.
En julio de 2025, el embajador Alexey Victorovich Seredin reveló en Santo Domingo que ambos países “reanudarán los vuelos comerciales”, sin ofrecer un calendario preciso. Más recientemente, en septiembre, el canciller Roberto Álvarez confirmó que existen “negociaciones avanzadas” para restablecer la ruta Moscú–Santo Domingo, aunque señaló que será el presidente Luis Abinader quien anuncie oficialmente cualquier acuerdo. (LD-pm / OJO-jj)





