La reciente implementación de pagos aduaneros con tarjeta por parte de la Dirección General de Aduanas, en colaboración con el gobierno del país, marca un avance clave hacia la modernización del sistema. En este contexto, Mastercard impulsa la digitalización de los pagos de impuestos aduaneros para las pymes, mediante una infraestructura global respaldada por altos estándares de seguridad e interoperabilidad.
En muchos barrios, mercados y pequeños comercios del país, la digitalización de la economía sigue siendo una experiencia parcial: algunos procesos avanzan con rapidez, mientras otros continúan dependiendo de dinámicas tradicionales que limitan el crecimiento de los negocios más pequeños.
La próxima incorporación de pagos digitales para impuestos aduaneros llega en ese contexto, y abre la puerta a una conversación más amplia sobre cómo la tecnología puede contribuir a reducir brechas y ampliar oportunidades económicas.
La inclusión financiera no se limita al acceso de las personas a servicios bancarios. En el caso de los negocios, especialmente los más pequeños, se traduce en algo más concreto: la capacidad de operar con herramientas que faciliten vender, cobrar, registrar y crecer dentro de la economía formal.
Sin embargo, una parte importante de las micro, pequeñas y medianas empresas todavía enfrenta limitaciones para integrarse plenamente a estos sistemas. Esto se refleja en el peso que aún tiene la informalidad en el tejido productivo, lo que restringe el acceso a financiamiento, dificulta la expansión y limita la construcción de historiales financieros sólidos.
En este escenario, los pagos digitales pueden funcionar como un punto de entrada hacia una mayor formalización económica. Al generar registros, ordenar transacciones y simplificar procesos, crean condiciones más favorables para que los negocios pequeños puedan dar pasos hacia un crecimiento más estructurado.
La experiencia regional demuestra que la digitalización de los pagos tiene impactos que van mucho más allá de la simple comodidad. Un estudio reciente de Mastercard sobre adopción de pagos digitales entre pequeñas y medianas empresas en República Dominicana reveló que el 81% de las pymes que aceptan pagos digitales reportan un crecimiento significativo en sus negocios. Además, el 83% afirma haber logrado ahorros de tiempo y costos gracias a estas herramientas, mientras que el 65% asegura que no podría operar sin aceptar pagos digitales.
Estos resultados sugieren que la digitalización no solo facilita las transacciones, sino que también fortalece la resiliencia y competitividad de los pequeños negocios. De hecho, el 69% de las pymes dominicanas que utilizan pagos digitales depende de ellos para cumplir con sus obligaciones con proveedores y mantener la continuidad de sus operaciones.
La incorporación de pagos electrónicos para impuestos aduaneros puede entenderse dentro de esa misma evolución. Más allá de simplificar un trámite específico, contribuye a reducir tiempos, disminuir procesos manuales y facilitar la interacción de las empresas con un entorno económico cada vez más digitalizado.
“Cuando facilitamos que las empresas puedan realizar pagos de manera más simple, rápida y segura, estamos ayudando a construir un ecosistema económico más inclusivo y competitivo. La digitalización de procesos como los pagos aduaneros tiene el potencial de beneficiar especialmente a las pequeñas empresas, que muchas veces enfrentan mayores barreras operativas y administrativas para participar plenamente en el comercio formal”, afirma Tomás Alonso, Gerente de País de Mastercard para República Dominicana y Haití.
Los beneficios también se extienden a la gestión cotidiana de los negocios. La digitalización permite contar con mayor trazabilidad de las operaciones, mejorar los procesos de conciliación financiera y disponer de información más organizada para la toma de decisiones. Para muchas empresas, estos elementos representan el primer paso hacia una administración más eficiente y profesionalizada.
Al mismo tiempo, el interés por la digitalización continúa creciendo. Según el estudio de Mastercard, el 94% de las pymes dominicanas que actualmente no aceptan pagos digitales está interesada en adoptarlos en el futuro, mientras que la mitad reconoce que pierde clientes al menos una vez por semana por no ofrecer esta opción.
Esta tendencia coincide con una transformación más amplia en la región. Un estudio reciente de Mastercard sobre inclusión financiera y digitalización reveló que casi nueve de cada diez consumidores en América Latina y el Caribe están preparados para utilizar pagos digitales en sus actividades cotidianas, reflejando una creciente expectativa de experiencias financieras más ágiles y accesibles.
Más allá de la tecnología, el punto central está en el impacto cotidiano. Cuando un pequeño negocio puede cobrar con mayor facilidad, organizar mejor sus ingresos, cumplir obligaciones de forma más eficiente y acceder a herramientas financieras más formales, se fortalecen no solo sus posibilidades de crecimiento, sino también su integración en la economía del país.
La digitalización de los pagos públicos forma parte de ese proceso más amplio. Y su valor no está únicamente en la eficiencia institucional, sino en la posibilidad de que más negocios, desde distintos puntos del país, puedan participar con menos barreras en una economía que exige cada vez más inclusión, productividad y capacidad de adaptación. (EC-OJO)





