Se supone, que el martes próximo los diputados cerrarán en segunda lectura su recia oposición al proyecto de ley que favorece las candidaturas independientes a las de los partidos políticos y desde que eso suceda, que intenten cerrar las discusiones con una aprobación tácita en segunda lectura y luego de que el proyecto cumplió con las dos lecturas en el Senado, de esto suceder, los ciudadanos tenemos pleno derecho de utilizar las medidas de fuerza y hasta de violencia física con quienes pretenden perpetuarse en sus curules, contra la voluntad libérrima de la ciudadanía.
El débil argumento de los legisladores, es, que supuestamente las candidaturas independientes “contradicen a la Constitución ya que, en su artículo 216, la Carta Magna establece que los partidos políticos son los únicos aptos para postular candidatos en todos los niveles de elección en el país” y lo que es un argumento totalmente falso, pues la misma Carta Magna les otorga la facultad para modificar leyes, reglamentos o artículos de determinada ley cuando el bien y el interés público son afectados.
Simplemente, lo que estos desertores del juramento constitucional que les obliga a legislar a favor de la nación y no de grupos, es que quieren ahora monopolizar para la eternidad las curules que ocupan y lo que es incentivado por el discurso ruin y falso, de un legislador reformista y pluri etiquetas políticas, que no se distingue precisamente por ser una persona calificada moralmente y si como un tahúr del casino de juegos, que individuos como él han convertido al Congreso Nacional.
De ahí nuestra posición radical, de que como se han rebelado contra la nación, los dominicanos no tenemos por qué tener ataduras morales o de acatamiento de leyes intimidatorias, para enfrentar, lo que en toda regla, es una agresiva vulneración de derechos contra la ciudadanía y por parte del estamento del Estado más obligado a no lesionar el estado de derecho.
Para empezar, hay que realizar el martes que viene una jornada de piquetes en sus domicilios y en la sede del Poder Legislativo, contra todos esos malandrines, quienes despojados de autoridad moral por sus propias acciones contra la legalidad y legitimidad de la que se suponía están investidos y siguiendo, con vías de hecho, tanto físicas como de coacción legal y hasta que tanto los diputados como los senadores, abjuren de su abusivo interés inconstitucional y concomitantemente, realizando piquetes continuos contra las sedes de los partidos PRM, PLD, FP y directamente contra los tres expresidentes de la República, Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina, los verdaderos autores e instigadores, con sus silencios, de la barbaridad que los legisladores quieren perpetrar y que les garantiza, que ellos puedan continuar ejerciendo la tiranía de la partidocracia.
Por esa tiranía que ejercen esos tres expresidentes, sus partidos y ellos mismos, se han adjudicado más de mil millones de pesos a favor de sus fundaciones partidarias y personales y que son dineros originados en los presupuestos legislativos e incluido sus gastos de dietas para viajes y uso de capítulos y los más parecidos a encubrimiento de dineros públicos utilizados para su enriquecimiento ilícito.
Y es que sin duda alguna, este proyecto de ley que modifica el Régimen Electoral para eliminar las candidaturas independientes a las de los partidos, es el ataque más rudo y abusivo, que senadores y diputados en su conjunto, se han atrevido a perpetrar y al creer que realmente el pueblo dominicano y para nada, protestaría con vehemencia contra su abuso de poder.
Pero hay otro hecho y grave, que si este proyecto de ley se ha dado, no ha sido solo por el legislador comerciante que dio la cara como su autor, sino por la complicidad del mismo gobierno y al facilitarle a los medios de comunicación el mecanismo de complicidad y silencio, de miles de millones de pesos en propaganda, con lo que esos medios, periódicos y electrónicos en la radio, la televisión e internet, periodistas, comunicadores y comentaristas, se alimentan desaforadamente y de recursos provistos por los contribuyentes, que para colmos, no los declaran para fines de pagos de impuestos.
Pues si sumamos a lo anterior, los miles de millones de pesos que los dos poderes, Legislativo y Ejecutivo, les facilitan también a los empresarios dueños de esos medios y como mecanismo también de canonjías y sinecuras para sus negocios y emprendimientos propios; legisladores y presidente de la República, logran, que la partidocracia funcione, como la tiranía de hecho que ha llevado a esta nación, a los terribles escalones de descomposición social y moral, que caracteriza la corrupción política a todos los niveles.
Se tiene entonces, que no es simplemente enfrentar el atrevimiento legislativo, sino que por igual, hay que tirarse a las calles y exigiendo que el sistema político sea modificado y de raíz y si en verdad los dominicanos queremos tener a lo inmediato un sistema político no clientelista y corrompido como el actual y que es el gran autor desde esos poderes públicos, de la ausencia de democracia cierta y funcional y no obstante que el gobierno quiere parapetarse dentro de supuestos reconocimientos internacionales que supuestamente le señalan $desinteresadamente$ en materia de “funcionalidad pragmática” para la viabilidad de nuestro sistema democrático.
Además, es hora de que se exija, que se airén las fortunas y cuentas de senadores y diputados y quienes en conjunto y en los últimos cinco años, les han generado no menos de mil millones de pesos en fortunas personales y millones más, de una abultada funda de riquezas en propiedades públicas y privadas sustraídas a la nación bajo el disfraz de fideicomisos, alianzas públicas o privada o sencillamente, apelando a la expropiación pura y simple de bienes públicos.
De ahí que ante tanto saqueo de los dineros y riquezas públicas, haya que decir un basta ya, ante tanto delincuente de cuello blanco que tienen cinco años desde el Congreso Nacional, haciendo lo que les venga en ganas con la riqueza de esta nación y gracias a la complicidad manifiesta de los medios de comunicación y de la cadena de malandrines como suplidores y contratistas del Estado.
Y de ahí que haya que decirlo y tajantemente, hay que derrocar al actual Poder Legislativo, pes no responde a los intereses permanentes de la nación y quemar la sede congresional y si es necesario sacar a patadas a los llamados “representantes del pueblo”.
Nuestra posición es clara, determinante y definitiva y si en el Poder Judicial entienden que quienes así pensamos y por estar ahogados en la indignación más absoluta, entonces que los tribunales procedan y para que entonces ocurra la tormenta social y política que lo arrase todo, pues no es verdad que a senadores y diputados se les va a aceptar semejante rebelión contra la Constitución, las leyes y el derecho ciudadano para que se democraticen los mecanismos de elección directa y sin apelar a los de los partidos o que el presidente Luis Abinader vete el proyecto al momento que el Congreso se lo enviara y si se da el caso de que el martes, el mismo fuera aprobado.
Por eso y con gran vehemencia decimos, que con su cerrada oposición a que no existan las candidaturas independientes de ciudadanos no partidaristas, los ciudadanos tenemos derecho a impulsar la rebelión absoluta contra el Poder Legislativo. Con Dios. (DAG) 21.03.2026





