No en balde los efectos de la declaración-denuncia del político Carlos Peña ( @CarlosPenard ) y efectuada en círculos de poder en Washington hace dos semanas, representan la explosión de una bomba sorpresiva, que de hecho está estremeciendo al PRM y a los tres poderes interdependientes del Estado, y porque gente de estos se encuentran implicados en asociaciones delictivas con empresarios narcos y banqueros lavadores de activos y en la mayoría de los casos quienes en realidad manipulan el poder desde el Consejo Nacional de Competitividad y no dejando dudas, de que se trata de un abierto cartel político-empresarial-mediático del narcotráfico.
Por lo que ya se conoce, o aquí viene una racha de suicidios o de huida hacia el exterior o en el ministerio público, donde también hay gente que determinados narcos los entienden como sus encubridores, explotará la caja de Pandora y no dejará títere sin cabeza. Hay una “listica” que cuando se conozca a su debido momento, generará un terremoto político-empresarial-financiero, que al final fortalecerá a Abinader y de golpe, le creará una imagen política electoral extremadamente favorable.
Abinader, que está perfectamente enterado del entramado, pero que hasta ahora tenía las manos atadas para enfrentarlo, con el escándalo desatado en la embajada-DEA e insistimos, ha quedado liberado para actuar y lo que dicho sea de paso, para su reunión con Trump el siete de marzo le viene como anillo al dedo. Solo esperar es lo que toca y en cuanto a los involucrados, lo mejor que deberían hacer es rezar y revisar sus cuentas bancarias en EEUU donde seguro y por las investigaciones abiertas, sentirán sus primeros efectos. (DAG-OJO)





