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¿De dictadura militar a seudo democracia civil represiva y para alentar ahora una vuelta a un nuevo tipo de gobierno castrense. Entonces, de qué valió que Trujillo fuera derrocado? y a la vuelta, los gemelos digitales de la IA

Al morir Trujillo en la emboscada que la CIA le preparó y ejecutado el magnicidio a manos de traidores suyos el 30 de mayo de 1961, el actual presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, apenas tenía 08 años y a este día, cuenta con 73.

Justo entonces, tiene 65 años que ha vivido dentro del llamado “despertar democrático” y la pregunta es una: ¿Cómo este mentado señor y burócrata, mentalmente hubiese retrocedido a ser ahora un promotor del extraño militarismo que muchos de su mismo tiempo ahora experimentan y por sus frustraciones al no haber podido contribuir a crear y formar instituciones realmente civilistas y democráticas?

Resulta realmente inexplicable, que alguien que era un niño cuando Trujillo muriera en un intercambio letal a tiros, ahora se nos presenta como un propagandista a favor del renacer del militarismo que tantos dolores de cabeza y violaciones institucionales han sido perpetrados en todos estos 65 años “de democracia”.

¿De dónde hay que deducir este extraño cambio de mentalidad?, de un hecho que parecería simple y patriotero y que se comprobó, al participar Gómez Ramirez en el acto de develación de una estatua del Padre de la Patria y en uniforme de militar, cuando no hay dominicano que desconozca, que el padre fundador, Juan Pablo Duarte y Diez, era un civilista extremadamente arraigado que siempre buscó la institucionalidad democrática en respuesta al bravío militarismo que existía para la primera República y en razón de las circunstancias aquellas, de formación de la patria, en la que lo militar era favorecido a lo absoluto.

Pero ahora y en estos últimos 65 años, donde se supone que la institucionalidad y la formación democrática es lo que debería imperar, quedamos sorprendidos y al comprobar, que no ha habido gobierno de origen democrático, que en su función no haya actuado como uno personal, dictatorial y de culto a la personalidad presidencial y en un continuo procedimiento de aniquilación de lo civil y para dar paso al culto de lo militar.

Queda claro pues, que no hay manera de refutar que los dominicanos nos hemos inclinado por aceptar caricaturas de gobiernos de fuerzas, pero civiles y de ahí el grave retroceso institucional nada democrático, que a nuestro parecer, es lo que ha avivado el interés de personas, que con ocho años en el 1961, ahora en el 2026 han dejado las maltrechas prácticas democráticas, para favorecer o alentar que la República de un giro hacia un gobierno de cuartel pura y simple.

También se descubre, que con la estatua de Duarte como militar, los trujillistas nostálgicos quieren que el militarismo renazca o resurja y que dicho sea de paso, es la demostración más palpable, del fracaso de quienes en estos 65 años han dirigido a la República desde todas las instituciones civiles y militares y peor, en la muestra del fracaso absoluto de la escuela dominicana y que se ha visto con la presencia de ese autoritarismo primitivo que marca estos últimos 65 años de «vida cívica».

Concomitantemente, no deja de sorprender, que individuos quienes en el 2007 cumplían 18 años, ahora en el 2026 con 37 años, son los grandes exponentes de alentar un gobierno de fuerza, mientras los que en el 2028 tendrán 18 años también buscan un gobierno militar fuerte y al sentirse frustrados, viendo que la República no es ni por asomo lo que aspiraban cuando nacieron y comenzaron a formarse desde el 2010.

Solo así se puede entender, que ciudadanos de 73 años y más, no les importe descubrirse como los alentadores de una dictadura militar que acabe con el desorden institucional existente, desorden en el que los de 60 a 75 años participaron como sus primeros actores.

El lector podrá asumir lo que quiera, pero la realidad indica, que los números que presentamos son irrefutables y mostrando con crudeza, que una mayoría de ciudadanos que en el 1961 tenían ocho años o menos, ahora en los setenta, patrocinan una vuelta al militarismo y los gobiernos de fuerza y que en el plano internacional y en concreto el geopolítico, hasta se sienten entusiasmados, viendo que un gobierno de origen civil como el estadounidense, ha dado un giro a uno de fuerza y de amplio espíritu militarista, mientras que como rémora de la pasada Guerra Fría, el castrismo continua gobernando en Cuba.

¿Quiere todo esto significar, que los más de 25 mil dominicanos asesinados por política y desde 1961 a hoy y los menos de 5 mil muertos desde el 1930 al 1961, murieron en vano? Si las respuestas son afirmativas, ¿dónde quedamos quienes nacimos en la década de los cuarenta y quienes vivimos la caída de la dictadura y el renacer democrático, cuando 65 años a partir de la mitad de 1961, hemos sido incapaces de articular verdaderos gobiernos democráticos de consulta popular amplia y solo nos hemos quedado pensando en qué hacer y manteniendo dictaduras encubiertas disfrazadas de gobiernos democráticos y la mayoría, alentados por un afán de lucro tan insano y  como un retrato bizarro de una nación moralmente atrofiada?

Indudablemente, son tres generaciones que han fracasado a lo absoluto queriendo crear una gobernanza real, democrática y participativa y que por ambiciones mal encauzadas, propósitos de inconductas aberrantes y un afán de lucro tan venenoso, que aprendimos a robarnos a  nosotros mismos y como todo el tiempo los grupos económicos y financieros patrocinan y ahora, espantados por tanto fracaso, gente de vida pública sostenida como Gómez Ramírez y antes de irse al mundo de los imprescindibles, quieren tener una salida de escena reiterando su apego al autoritarismo y al peor de los totalitarismos.

La única esperanza, debería de ser, que quienes nacieron el año pasado y los otros que están naciendo de hoy en adelante y en el 2050 y 2051 tendrán 25 y 26 años  respectivamente, tengan el coraje suficiente de ir hacia adelante sin copiar lo peor del pasado y para crear una nueva institucionalidad positiva y de suerte, que quienes al llegar el 2075 teniendo 25 años, entre esas dos generaciones y en momentos que la tercera y cuarta de generación de humanoides convivirán con los humanos, tengan un accionar de futuro positivo y para esta nación con una población mayoritariamente de humanos ahora y en la medida que como el mundo se enfrentará al reto de humanoides más inteligentes y preparados que los humanos, nada impedirá que serán esas nuevas formas de vidas, quienes decidirán cual es el país que en definitiva quisiéramos.

Incluso, para el 2075, es posible que la mitad de los humanos dominicanos y los mismos haitianos vecinos, estén siendo reemplazados por humanoides hijos de la inteligencia artificial y lo que significaría, que hasta podría ocurrir y si dejamos volar la imaginación, que los avatares de quienes vivimos ahora y cómo gemelos digitales de inteligencia digital, sean para el 3000, los humanoides “más humanos” y sin las taras y prejuicios que ahora nos ahogan y esclavizan y hasta superándonos. ¿Algunos de los caros lectores está preparado para entender este gran fenómeno tecnológico y de absoluto cambio radical de cultura y mentalidad y que ya está a nuestras puertas?

Entonces y buscando por poner a a pensar a la audiencia, dejamos a un lado la futurología y retomamos este análisis y diciendo, que de dictadura militar a seudo democracia civil represiva y para alentar ahora una vuelta a un nuevo tipo de gobierno castrense. Entonces, ¿de qué valió que Trujillo fuera derrocado? Y a la vuelta, los gemelos digitales de la IA. Con Dios. (DAG) 29.01.2026

última actualización: 10:01 am.

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