Mientras en las redes sociales la mayoría de sus responsables e influenciadores están de babosos hablando vacuencias en vez de defender las reputaciones de sus medios, desde el Consejo Nacional de Competitividad, es decir, CONEP, AIRD, etc. se acaba de lanzar la segunda ola de ataques contra la existencia de las redes sociales y sus medios electrónicos.
El objetivo es condicionar a la atrapada opinión pública, queriendo hacer ver que las redes sociales y los llamados “lupanares mediáticos”, que es como se refieren al grupo de comunicaciones Alofoke, RCC Media y la Zeta particularmente, son los verdaderos enemigos de la libertad de prensa, cuando en realidad, lo que este nuevo ataque persigue y va dirigido también a condicionar al gobierno, para que Abinader de la orden a su Congreso, de que aprueben la ley mordaza y como la única manera de preservar la dictadura de opinión de los medios tradicionales vía la autocensura.
Reiteramos que Abinader y los barones mediáticos quieren eliminar toda competencia mediática en las redes sociales y el gobierno en particular, lograr recuperar el control de la opinión pública en base a su aparato de propaganda y sucia compra de conciencias de medios, periodistas y comunicadores que se presten a ello.
Si las redes sociales se quedan en silencio creyendo que podrán negociar frente a sus enemigos, quienes las dirigen están muy equivocados y ni que decir de los llamados influenciadores, los que ahora han sido penetrados “por el oro corruptor” y la ambición desmedida de creerse que podrían ser políticos de éxito y poder y olvidando aquello de zapatero a tus zapatos. Ojo pues. (DAG-OJO)





