Desde principios de esta semana hemos estado viendo y como toda la nación, la política de rearme militar sostenido que lleva a cabo el presidente Luis Abinader y coronándose esta mañana con el anuncio de la compra de cuatro guardacostas de fabricación portuguesa y dándole así un impulso renovador a nuestra Armada.
No cabe duda de que hay que aplaudir el empeño de renovación general que el presidente está llevando a efecto y con miras de que nuestras instituciones militares sean unidades confiables y efectivas y correspondiéndose a los retos y compromisos que implican la protección nuestro territorio y soberanía nacional y lo que es digno de aplaudir y reconocer.
Solo hay que esperar que los militares de ahora no sean los mismos acobardados guardias trujillistas, quienes por la persecución “antitrujillista” de los gobiernos de los Vicini, dejaron, que todo nuestro equipamiento militar fuera destruido y enajenado y prestándose a colaborar con agregados militares estadounidenses, que compraban las piezas claves de nuestra fabrica de armas y hasta lograr destruirla. (DAG / OJO)





