El Banco Central (BCRD) explicó que la reciente apreciación del peso dominicano debe analizarse a partir de los fundamentos de la economía y del régimen cambiario de flotación que aplica el país, al tiempo que precisó el alcance de sus intervenciones en el mercado de divisas.
La institución precisó que durante el presente año 2026 ha comprado US$415 millones en el mercado de divisas y no ha realizado ventas en el mercado spot, al responder a opiniones que atribuyen a sus intervenciones directas el comportamiento que ha registrado el tipo de cambio.
El planteamiento fue expuesto por el BCRD en su capítulo de Página Abierta, en medio del debate generado en medios de prensa por la apreciación del peso dominicano, que acumula un 8.1 % frente al dólar desde el cierre de 2025 y un 5.4% en términos interanuales. La entidad aprovechó el análisis para explicar cómo funciona la política cambiaria de un país que opera bajo un esquema de metas de inflación y cuál debe ser el papel de la autoridad monetaria ante los movimientos de la moneda.
El Banco Central recordó que en el año 2025 el Fondo Monetario Internacional (FMI) reclasificó el régimen cambiario de República Dominicana, que pasó de ser considerado administrado a uno de flotación. Esto implica que el valor de la moneda se determina esencialmente por la oferta y la demanda en el mercado.
Se refirió al interés de mantener debidamente edificados a los agentes económicos y al público en general.
“Es indudable que históricamente el comportamiento del tipo de cambio ha resultado importante para los agentes económicos, pues es una variable relevante para definir sus planes de inversión y de consumo”, explicó la institución en el artículo publicado en la sección Página Abierta y remitido a los medios de comunicación.
Según explicó, las intervenciones directas del Banco Central están orientadas principalmente a moderar los riesgos para los objetivos de inflación y la estabilidad financiera que puedan derivarse de episodios de volatilidad excesiva del tipo de cambio. La institución sostuvo que, bajo este esquema, lo relevante es que las fluctuaciones del tipo de cambio sean consistentes con los fundamentos de la economía, una condición que, según indicó, ha sido resaltada en los últimos reportes del FMI sobre República Dominicana y en estudios del propio BCRD. El Banco Central agregó que para los países que operan bajo esquemas de metas de inflación resulta recomendable mantener un régimen cambiario de flotación, debido a que este permite absorber de mejor manera los choques externos. La explicación de la autoridad monetaria parte de que República Dominicana opera desde 2012 bajo un esquema de metas de inflación, con un objetivo de 4 % ± 1 %. Desde la implementación de este marco, la inflación interanual promedio ha sido de 4.0 %, de acuerdo con el BCRD, que también destaca una reducción de su nivel y volatilidad.
Expectativas ancladas
La entidad señaló que este proceso ha contribuido a que los agentes económicos anclen gradualmente sus expectativas en la meta de inflación anunciada por el Banco Central y no en el tipo de cambio, como ocurría anteriormente.
En cuanto a las razones de la apreciación reciente del peso, el BCRD dijo que el comportamiento ha estado asociado al dinamismo de las actividades generadoras de divisas.
Lo generado por turismo, las remesas y la inversión
Durante el primer semestre del año, las exportaciones generaron US$8,746 millones; el turismo, US$6,716 millones; las remesas, US$6,291 millones, y la inversión extranjera directa, US$3,277 millones. En conjunto, estas actividades generaron unos US$2,800 millones adicionales al nivel registrado en igual período de 2025.
El Banco Central indicó que ese mayor flujo de divisas ha compensado la mayor demanda provocada por el incremento de la factura petrolera y ha contribuido a la apreciación del peso frente al dólar. La autoridad monetaria también destacó que el comportamiento de apreciación cambiaria se observa en la mayoría de los países de América Latina que operan bajo esquemas de metas de inflación.
Para el BCRD, la situación actual se produce además en una economía que mantiene condiciones macroeconómicas favorables, pese al escenario internacional de incertidumbre y a los mayores precios de las materias primas.
La institución afirmó que el país presenta un crecimiento que se acerca a su potencial y un sistema financiero robusto. También proyectó que la inflación cerraría el año dentro del rango objetivo de 4 % ± 1 %, con las expectativas ancladas a la meta.
El BCRD prevé que las actividades generadoras de divisas mantendrán su dinamismo durante el resto del año. (EC-OJO)





