La administración que encabeza el presidente Luis Abinader, se ha reconvertido en un gobierno plutocrático, mediante el cual, ricos, empresarios, banqueros y comerciantes han y si se nos permite el termino, “parcelado” la economía en diferentes rubros.
Tanto así, que como el concepto es definido, se refiere a dividir el valor total de una compra en pagos más pequeños y lo que es en sí, cuando el gobierno especializa un presupuesto de “ayudas sociales” y lo reparte entre diez mil comerciantes y para repartir entre un millón de cabezas de familias, quienes con ese bono van a satisfacer sus necesidades inmediatas de alimentación y cuido frente a una desgracia creada por la naturaleza.
Esto quiere decir, que cuando ayer y desde el Palacio Nacional, se dijo que entregarían un “bono de emergencia” para diez mil familias supuestamente afectadas por las lluvias que han provocado inundaciones en toda la geografía nacional y que se haría por un monto de 10 mil millones de pesos, que al final aumentó a 15 mil millones, de inmediato, los miembros del Consejo Nacional de Competitividad y a la cabeza el CONEP y la AIRD saltaron de alegría y por “el maná que les llegaba del cielo”.
Y esto así, porque cosa distinta sería, si ese dinero llegara directamente a la cuenta bancaria de débito, que sería garantía de que el dinero de los contribuyentes fue a manos de los ciudadanos afectados. Y que es la razón por la que y como un gran espejismo, los supermercados y centros comerciales están llenos de “clientes”.
Por eso y en el fondo, se trata de un robo del dinero de los contribuyentes a depositar en las cuentas bancarias de empresarios y financieros y lo que es manejado por una burocracia corrupta de puro PRM y ahora llevado al triple y con relación al mismo accionar de los gobiernos del 2000 al 2020. Mientras Abinader y de demagogo, se llena su boca diciendo, que está yendo “en auxilio del pueblo”. Abusador. (DAG-OJO)





