En el Kremlin coinciden con la opinión de Donald Trump, quien declaró este martes que el primer ministro británico Keir Starmer «no es Winston Churchill». «En este caso, se puede estar de acuerdo con que, efectivamente, Starmer no es Churchill, y que Macron, en efecto, no es De Gaulle», ha afirmado este miércoles el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
«Se podría seguir ampliando esta lista durante bastante tiempo», agregó, señalando que así es «la realidad política en la que vivimos».
Durante una reunión en la Casa Blanca, el presidente estadounidense señaló la distancia entre el liderazgo de Starmer y el de Churchill en tiempos de la Segunda Guerra, utilizando el ejemplo del busto de Churchill en el Despacho Oval para introducir su comparación.
Así, relató que el expresidente Barack Obama «no quiso» mantener la escultura en la oficina y la envió de regreso al Reino Unido, mientras que él pidió que se reinstalara, porque reconoce el valor del «gran Winston Churchill».
En los últimos días, Trump ya había criticado duramente a Keir Starmer por su postura ante los ataques contra Irán, recordando en una cumbre virtual del G7 que el primer ministro británico se negó inicialmente a ofrecer acceso a bases en el Reino Unido y solo dio su visto bueno una vez iniciadas las operaciones.
El inquilino de la Casa Blanca llegó a decirle que «ya no» necesitaba su ayuda, le reprochó que «debió» ofrecerla «antes de la guerra» y, en mensajes previos, se declaró «muy decepcionado» con el líder británico. «¡No necesitamos a gente que se una a las guerras después de que ya las hayamos ganado!», criticó Trump a Starmer en su cuenta de Truth Social. (RT)





