La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, dio un pronóstico sombrío para la unidad transatlántica tras la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich celebrada la semana pasada.
En una rueda de prensa, Zajárova citó a analistas internacionales que habían señalado que, si bien el foro de Davos de enero «marcó el fin de una era en las relaciones internacionales», «la Conferencia de Múnich marcó el final de la historia de la unidad transatlántica». Considera que esto ocurrió porque los políticos occidentales «se pelearon entre sí» frente a una mayoría global a la que nunca respetaron.
Según la vocera, la Conferencia de Múnich está perdiendo su papel de plataforma para el diálogo y debate sobre cuestiones importantes de la agenda internacional. «Hablamos de la Conferencia de Múnich, supuestamente sobre cuestiones de política de seguridad, así se llama, pero el nombre hace tiempo que dejó de corresponder a su objetivo declarado«, afirmó. (RT)





