Servicios de inteligencia de Estados Unidos afirman que Irán está desplegando numerosos señuelos que imitan lanzadores e instalaciones de misiles, lo que complica a los planificadores militares distinguir los blancos auténticos.
Según las evaluaciones, citadas por el New York Times, esta táctica genera dudas sobre cuántos sistemas reales han sido destruidos, ya que parte de los ataques pudo dirigirse contra objetivos falsos en lugar de lanzadores operativos.
Los informes también indican que Teherán consigue reparar en cuestión de horas algunos de sus búnkeres y silos subterráneos dañados por bombardeos de EE.UU. e Israel, y que conserva una fracción importante de su capacidad de misiles y de sus plataformas móviles de lanzamiento. (RT)




