En líneas generales los residentes permanentes en la zona, que pasan de 200 mil, las autoridades calculan y a “vuelo de pájaro” que cerca de 20 mil adultos jóvenes son gais y a quienes se les ve en horas de la noche en los parques de la mayoría de los residenciales.
Por este tipo de comportamiento entre adultos y quienes en gran mayoría persiguen a los más jóvenes, tiene escandalizados a muchos padres de familia y quienes para colmos tratan de no ver ni enterarse de nada, para evitar situaciones de retaliación en sus hogares.
También se nota un aumento de enfermedades venéreas. Y una especie de epidemia de orgias e intercambios de parejas en residenciales de clase media alta. Como también ciertos indicios de turismo sexual infantil. (OJO-jj)





