No podemos menos que sentirnos altamente complacidos por la grata sorpresa que ha significado haber escuchado al ministro de Hacienda, Jochi Vicente y sobre todo en la tanda de preguntas y respuestas, despejando cada una de las incógnitas y prejuicios que muchos teníamos al conocer que el gobierno se aprestaba a trata de presentar una reforma tributaria, que, por lo presentado, es obvio que va en la única dirección posible de a favor de la economía y de la nación.
Se supone, que hoy la propuesta anunciada desde el Palacio Nacional y encabezada por el presidente Luis Abinader y todo el equipo económico gubernamental, será presentada via secretaria a las cámaras legislativas y para que sea en aquel escenario, en el que se vayan a debatir las discrepancias o consensos que la misma provoque, pero esencialmente con el aspecto que debe interesar más, de que es una propuesta eminentemente técnica de rostro humano y para nada de política radical o sectaria y que para un gobierno al que se le entiende botarate, sin duda que es un gran logro.
Lo otro más importante es, que, desde lo más alto del gobierno, se tiene el propósito de atacar totalmente las diversas formas de evasión fiscal en las que incurren la mayoría de las personas físicas y las morales y que se cortará de cuajo con una de subsidios, que, diseñados para permanecer en un lapso de cinco a veinte años, habían quedado de manera indefinida y casi ya por más de cincuenta años.
También ha quedado en una adecuada perspectiva, aquello de los resabios de cierta parte del sector industrial como desde el empresarial, cuyos representativos, no obstante que fueron convocados por el equipo económico y por lo cual se desarrollaron más de cincuenta encuentros buscando el adecuado consenso y queriendo pasarse de listos, pretendieron hacer creer y por declaraciones públicas y comenzando con la industrial Ligia Bonetti, que aparentemente en el gobierno había la intención de afectarles y lo que ahora vemos y por las explicaciones del ministro de Hacienda, se demuestra que no tenían otra razón de ser, que la de confundir y para ver, por parte de ese sector empresarial e industrial, que no se le quitara una parte de los privilegios que durante los últimos sesenta años han disfrutado.
Igual ha sido muy significativo, descubrir que la pujante industria farmacéutica, nunca ha sido beneficiada con subsidio alguno y que sus dueños, responsables y empleados, han sabido mostrar una eficiencia de trabajo, que, en conjunto, coloca a ese ramal industrial en uno de los más eficientes de su especialidad en el mundo y contrastando con una industria hotelera que tiene subsidios continuos de más de cuarenta años y lo que desde luego, ya es hora de cortar.
También hemos entendido el alto grado de eficiencia, complementación y simplificación burocrática para el sistema de desmontar la maraña de impuestos sobre impuestos y tras impuestos en que ha sido convertida la manera burocrática turbia de la cobranza de impuestos y que, por esta nueva reforma tributaria, su simplificación será la normativa por practicar.
Políticamente, por primera vez entendemos y hasta le damos el beneficio de la duda al presidente Abinader, al lograr que ahora haya que entenderle, que en términos de administración del Estado, no todo es politiquería y populismo y sí que en el gobierno hay un entramado de altos tecnócratas y personal capaz, que sin duda hay que abrigar las mayores como mejores expectativas para la parte administrativa y burocrática oficial en materia de desenvolvimiento y sentido pragmático de dirigir al Estado.
Debido a esta creencia y por simple decencia, tenemos que hacernos esta autocritica, cuando hasta ahora todo lo que habíamos dicho y en términos generales al respecto, era una de prejuicios hijos de la práctica común de la burocracia y de la desconfianza de como ciertos funcionarios públicos manejaban los asuntos económicos y en términos generales, los propios del Estado.
Por eso y en función de lo expresado ayer por el ministro Vicente, consideramos que una fuerte mayoría nacional debe de evaluar con diligencia y sentido común positivos, la propuesta de reforma fiscal o tributaria que ha sido presentada y que a partir de hoy iniciará su recorrido de trámite inquisidor en el Congreso Nacional.
Ahora bien y sí hacemos este llamado de atención a los responsables económicos y tanto públicos como privados, estos no hacen nada con ufanarse del notorio como continuo crecimiento económico de este país, si también no encaminan sus esfuerzos en la dirección correcta de hacer todo lo necesario para que ese crecimiento económico también llegue a los bolsillos de las baja y pequeña burguesía y como el mayor y mejor paso para que la paz social se mantenga sin obstáculo alguno.
Se habló, que así como se reestructurarán impuestos en igual medida habrá una compensación social que atenúen los efectos del nuevo entramado fiscal y el que y como la experiencia enseña, tan pronto una reforma tributaria o fiscal es puesta en vigor, son tres meses primero y al implementarse, los que hay que pasar en el periodo se reacomodamiento de los agentes económicos y a partir de ahí los indicadores económicos arrancan en positivo y tal como si esta fuera un avión con salto automático que beneficia a toda la República y sin exclusiones traumáticas.
También hay que recordar, que el comercio mayorista y minorista, desde enero pasado hizo su propio aumento arbitrario de precios y sobre los productos de consumo básico y familiar. Lo que significa, que con la nueva reforma no estarán afectados.
Y otro punto referente a los subsidios sociales, ¿sabrán en el gobierno, que más de la mitad de esos dineros, sus beneficiarios los utilizan para todo tipo de juegos de apuestas y de lo que sea y que, por eso, en juegos de azar, se malgastan cerca de mil millones de pesos por día?
Nos complace pues manifestar, que ayer, hubo una excelente exposición y explicación. La nueva reforma tributaria despeja dudas y se muestra como un resumen auspicioso de proyectos de reformas anteriores, con enunciados a favor del contribuyente, del comercio y la industria no tradicional. Felicitaciones ministro Vicente y su equipo económico. (DAG) 08.10.2024





