Francia se ve sumida en masivas protestas contra el aumento del costo de la vida, que se suman a las quejas de estudiantes de secundaria sobre las condiciones educativas tras más de tres semanas de paros escolares.
La noche de este sábado fue una de las más violentas. La movilización se produjo tras llamados en redes sociales para reactivar el movimiento de los ‘chalecos amarillos’, que surgió en el 2018 en rechazo a la injusticia social. Las manifestaciones, sin embargo, derivaron en disturbios, vandalismo y graves daños a las propiedades.
¿Por qué protestan?
Los participantes en las protestas expresaron su frustración y enojo por las políticas del Gobierno francés debido a los pronunciados aumentos en los precios de la gasolina, energía y los alimentos en los últimos meses, junto con la pérdida de poder adquisitivo.
Muchos congregados vestían los chalecos amarillos fluorescentes que se convirtieron en un símbolo de las protestas de 2018.
- Grupos estudiantiles, que protestan desde el 21 de septiembre contra la precariedad del sistema educativo, el deterioro de los edificios escolares, la falta de docentes y el mal funcionamiento del sistema informático para acceder a estudios superiores, entre otros problemas, instaron a sumarse a las manifestaciones.
- Algunos salieron a protestar por otras deficiencias en el país, como el abandono de los servicios públicos y las políticas que favorecen a los ricos y golpean los bolsillos de los más pobres.
El candidato presidencial izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que respaldó las movilizaciones de estudiantes de secundaria, también participó este sábado en la protesta, en París.
¿Qué exigen?
Según estimaciones de la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos de Francia, alrededor de 800.000 jóvenes, trabajadores, desempleados y jubilados se sumaron a las manifestaciones por todo el país este sábado, aunque las autoridades calcularon una participación de unas 550.000 personas. Exigían:
- El aumento de los salarios, las prestaciones sociales y las pensiones
- Restablecer el impuesto sobre los altos patrimonios
- Gravar a los multimillonarios y las multinacionales
- Luchar contra el fraude y la evasión fiscal
- Responder con urgencia a las demandas de la juventud
Telón de fondo: El presupuesto propuesto por el Gobierno francés contempla recortes y medidas de ahorro por 54.000 millones de euros. Entre las propuestas figura también la congelación de los salarios base de los empleados estatales durante 2027, con un ahorro previsto de unos 2.000 millones de euros.
La CGT denunció que «se trata de una reducción deliberada de los ingresos» de la población, «con la disminución del impuesto excepcional sobre las rentas altas de 7.000 millones a 5.000 millones de euros y nuevas subvenciones a las grandes empresas«.
Según el sindicato, el Gobierno cuenta con suficiente dinero para cubrir todas las demandas en lugar de obligar a los ciudadanos de a pie a elegir entre llenar el tanque de gasolina o hacer la compra. Francia cuenta ahora con 2,3 millones de millonarios, 35.000 más que en 2025, y desde 2010 los ultrarricos han incrementado su fortuna en más de un billón de euros.
«En el segundo trimestre, las empresas francesas, campeonas europeas en esa materia, repartieron 61.000 millones de euros en dividendos. Total generó más de 11.000 millones de dólares en beneficios netos durante el primer semestre de 2026. ¡Sí, hay dinero para cubrir las demandas!», subrayó la CGT.
Incendios y saqueos
La ira social derivó en fuertes enfrentamientos con las fuerzas del orden. Episodios de violencia, incendios, saqueos y actos de vandalismo empañaron las protestas, que se saldaron, según confirmó este domingo el ministro del Interior, Laurent Nuñez, con:
- más de 2.000 detenciones
- más de 600 policías, gendarmes y bomberos heridos
«Manifestarse es un derecho fundamental. Sembrar el desorden con violencia y de forma concertada no lo es. Atacar a nuestras fuerzas del orden, arremeter contra nuestras instituciones, destrozar edificios públicos, irrumpir en prefecturas o ayuntamientos, saquear comercios: nada puede justificarlo«, aseveró Nuñez, quien responsabilizó a «individuos de extrema izquierda» de los actos de agresión y delincuencia.
Las ciudades donde se registraron los mayores destrozos a raíz de las protestas del sábado fueron París, Marsella, Lyon, Burdeos, Rennes, Estrasburgo, Grenoble, Niza, Limoges, Nantes, Saint-Étienne, Lille y muchas otras.
En Limoges, el histórico ayuntamiento, construido en 1876, fue incendiado y quedó en gran parte destruido.
También se reportaron irrupciones en edificios oficiales de Marsella, Lille, Angers y Burdeos. (RT)
imagen: RT





