Tras seis meses de guerra, Estados Unidos está combatiendo cada vez más al ritmo que marca Teherán, que ha logrado conquistar una ventaja significativa al tomar la iniciativa con una serie de ataques diseñados para agotar a Washington y presionar a sus aliados árabes para que acepten el control iraní del estrecho de Ormuz, recoge Financial Times.
La semana pasada, la nación persa lanzó un ataque de represalia con misiles balísticos contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania, en respuesta al ataque aéreo efectuado por las Fuerzas Armadas de EE.UU. contra varias bases costeras y torres de telecomunicaciones en el sur de Irán.
El medio señala que Irán y sus aliados regionales han expandido el escenario del conflicto, interrumpiendo el transporte marítimo en el mar Rojo y golpeando a Siria por primera vez, mientras son señalados de un supuesto ataque con drones contra Egipto.
«Lo que hemos visto en la última semana es un apetito de riesgo mucho mayor para subir preventivamente la apuesta en lugar de ser siempre reactivos», señaló Ellie Geranmayeh, analista del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, quien sostiene que la República Islamica considera cada vez más inevitable un regreso a los combates a gran escala con Tel Aviv y Washington.
La apuesta de Teherán pasa por disuadir al presidente Donald Trump de reanudar las operaciones de combate importantes, dándole a entender que podría escalar el conflicto o resistir más que el pais norteamericano en una prolongada guerra de desgaste. En este sentido, Geranmayeh considera que Irán utiliza sus ataques «como una señal a los estadounidenses de que, si bien EE.UU. e Israel comenzaron esta guerra, no serán la parte decisiva en cómo termina».
Trump había estado considerando en los últimos días la reanudación de una importante campaña de bombardeos mientras los mediadores trabajaban para evitar un regreso a la guerra total. Sin embargo, el sábado por la noche, el mandatario declaró que Estados Unidos, a pesar de estar «bloqueado, cargado y listo para actuar», cancelaría su ataque planeado a petición de aliados de Oriente Medio, al tiempo que señaló que un acuerdo con Irán estaba potencialmente cerca.
Teherán y Washington parecían haberse alejado de una guerra total en junio, cuando firmaron un memorando de entendimiento para cesar los combates, negociar un acuerdo de paz y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Conflicto en expansión
- La reanudación de las hostilidades entre Teherán y Washington puso fin a una pausa de varios días anunciada anteriormente para llegar a un acuerdo.
- El conflicto se ha expandido, despuñés de que el CENTCOM y las Fuerzas Armadas de Arabia Saudita llevaron a cabo ataques en Irak el 28 de julio contra milicias proiraníes.
- Desde el CENTCOM afirmaron que las fuerzas iraníes lanzaron este martes múltiples misiles balísticos en un intento de «ataque sorpresa» contra las fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
- Asimismo, medios iraníes y otros como Axios, reportaron un bombardeo de la República Islámica contra una base de EE.UU. en Jordania.
- Por su parte, el CGRI emitió un comunicado en el que confirmó haber atacado la base aérea del Ejército de EE.UU. y el centro de mando en Jordania con misiles balísticos este miércoles, en respuesta «a las acciones agresivas del Ejército estadounidense«. (RT)





