Un insulto y grave provocación es que la galería de entrada del Teatro Nacional sea utilizada como capilla ardiente para el funeral del discutido artista, Alex Bueno y con una pantomima de “allegados” y familiares vestidos de blanco y a lo que increíblemente, el ministerio de Interior y Policía se prestó y sin importar violar leyes, decretos y códigos.
No se trata de que al artista aludido que muriera de un cáncer en su cerebro, sus seguidores y familiares no le rindieran un homenaje de despedido, sino que por ningún conceto el ministerio de Cultura debió autorizar un acto fúnebre que allí no tenía razón de ser.
En este sentido, lo que ser critica, es la nueva muestra de desvalorización de los símbolos patrios y el profundo irrespeto institucional que tal funeral encierra y lo que definitivamente y de cara a otros funerales futuros, desde ahora se prohíban y se fijen los límites al respecto. De payasadas ya está bueno. (DAG-OJO)





