Increíblemente el gobierno dominicano se ha convertido en uno que favorece el exterminio calculado de sus envejecientes, llamando la atención que la misma situación no pasan los padres de quienes gobiernan.
Los médicos jóvenes tratan a los envejecientes que van a las emergencias y de una forma tan grosera, que si la familia de estos no está alerta fácilmente que se los matan. Ni hablar en las cadenas de farmacias y no menos en las farmacéuticas, retirando fármacos de uso de toda la vida “porque ya no se fabrican”, cuando en realidad, se trata de una política oficial para eliminar envejecientes desechables.
Igualmente en las oficinas públicas se trata a los envejecientes groseramente y como en la que tiene que ver con las licencias de conducir, les ponen más que difícil y colocándoles computadoras dizque para examinarlos, algo grotesco en personas de más de 20 años conduciendo y de mentalidad análoga y no digital a la que debería atendérsele de acuerdo con su capacidad, pero sí diligentes los empleados cobrando 600 pesos cada vez que deben darles un “examen técnico y dizque teórico”.
Para remate, como Abinader respalda la agenda 20-30 de la ONU, todo lo que signifique ponerle obstáculos a los que “hace rato que debieron morirse” es una política que abarca todas las actividades de la vida nacional.
En paralelo, da enojo ver como la mayoría de los jóvenes, casi todos unos degeneraos sexuales y tecatos, son parte de la ola de abusos continuos contra envejecientes en las calles de las ciudades y la maldita prensa tradicional calla y siguiéndole los lupanares mediáticos en las redes sociales y los indeseables youtubers funcionales, apoyando esta silente ola de criminalidad de exterminio de envejecientes. ¿A quién acudir?, absolutamente a nadie y es que el gobierno incentiva la desaparición progresiva de las personas de edad. ¡Canallas! (OJO-jj)
imagen: Nuevo Diario





