viernes, mayo 15, 2026
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Hablemos de sexo y como adultos y de cara al 2028

De acuerdo con las nada creíbles estadísticas nacionales, se supone, que de los 10.5 millones de dominicanos a este día, casi dos millones son de edad madura o propiamente ancianos, por lo que técnicamente viejos, habría que deducir una población que puede que no pase de dos millones de ciudadanos.

Sin embargo, las poco creíbles estadísticas oficiales hablan de cerca de 800 mil adultos que pasan de los setenta años y a los que se les supone, que todavía tienen una actividad física y mental razonable. Sin embargo, cuando se averigua sobre su vida sexual, resulta, que los indicadores aumentan a casi tres millones de personas y las que tienen una actividad sexual francamente plena frente a lo que las estadísticas no reconocen y hablamos de personas en la franja de sesenta a ochenta años y con perspectivas ciertas de ir en el 2028 a ejercer su voto y lo que ocurre porque la población envejece más lentamente.

Veamos, por ejemplo, muestras reales de lo que expresamos y entre los tres expresidentes y el presidente en ejercicio. Hipólito Mejía y como los otros tres presidentes, hace tiempo que dejó de ser gimnasta sexual. Si “hace uno”, es mucho sobre lo que hacían cincuenta años atrás, cuando “pasaba de cuatro y cinco diarios” y esa realidad, es la razón de que el humor de cada uno sea tan ambivalente (“estado de ánimo, permanente o no, en el que una persona coexiste con dos sentimientos opuestos. Amor y odio, aburrimiento y pasión, alegría y pena”) y que es la razón que marca sus respectivas maneras de actuar frente a los demás.

Hipólito y  a sus 84 años y con ese desparpajo tan suyo, todavía dice que tiene “mi muchachona” y por ese detalle, el tipo todavía es tratable, de lo contrario sería un viejo amargado…que odia a los jóvenes y a los otros maduros y peor, que no se identifica como el viejo que cronológicamente es, aunque su estado físico sea de un hombre que “todavía puede dar uno que otro palo”.

Danilo Medina y con sus 73 años, hay veces que más luce como un anciano a destiempo y mucho más, desde que las enfermedades de su aparato reproductivo han comenzado a hacerle presencia y tal situación no puede impedir que un rencor sordo a veces le domine. Por eso, muchos de los que le rodean no entienden su cambio de humor. Pero sí tiene un as bajo la manga: El cuido constante de su esposa e hijas.

Leonel Fernández, a sus 71 años, debería mostrar una gran vitalidad sexual, pues en los últimos treinta años ha vivido bien y con acceso a todos los placeres de la edad. Sin embargo, cuando joven, la anemia falciforme le marcó y ahora ese problemita natural de falla en su aparato reproductivo, le hace sentir ese coraje disimulado e hijo de que cuando era joven y no había nadie joven que no conociera esa otrora vitalidad sexual propia del tiguere de Villa Juana que siempre ha sido y que ahora no es así.

Entonces, los tres coinciden con sus marcados como impredecibles cambios de humores y para algunos, se les ve en cierta manera como “tres viejos resabiosos” y que es la razón, de que haya veces que la creencia tan machista de que “si no se le para” están liquidados, le imponga a quienes les rodean o se les acercan, el siempre preguntar ¿cómo está de ánimo hoy”.  

Del presidente Luis Abinader y sus 57 años, todavía puede alardear de que “donde pongo el ojo pongo la bala” y reforzado por las tantas femeninas que se le brindan …y siempre y cuando Raquel no le descubra. Pues aquello tan íntimo de, “hay si Raquel me descubre, me mata”, propio de todo adulto de su edad, le hace siempre estar como la guinea tuerta, escurridiza y sin nido y sus chulos -porque los tiene- andarse con cuidado.

Hasta ahí todo parecería que anda más o menos bien, pero nunca como aquello de Balaguer, que a sus ochenta y pico de años peleaba contra la edad y apenas tenía goce sexual al contacto de la mano o el rostro de una mujer joven…y lo que en el fondo le hacía rabiar y de muy mala manera. Pérez Bello, su válido principal, muchas veces tuvo que pagar por esas rabietas del anciano que no aceptaba que solo tenía sexo de mentiritas y nunca con la fogosidad de la juventud.

Pero a diferencia de los presidentes anteriormente mencionados, Balaguer era lo más parecido a una esfinge fría y nada mortal que sabía imponerse sobre su sexualidad y siempre actuando y sin vacilaciones, como el líder y estadista que siempre fue y por encima del bien como del mal.

Aunque parezca petulancia, quien escribe y sin ser nada cercano, conoció al “Balaguer de coño y carajo” y por eso, siempre supo guardar distancia y respetar aquello, de que “del jefe como del mulo mientras más lejos, más seguro”.

Tanto es así, que lo más firme de cercanía “personal” entre ambos, fue cuando en Boston y habiendo llegado de su cita con Berraquer en Barcelona y quien escribe, que a su llamado debió trasladarse desde la capital nacional. Una madrugada en el hotel donde se alojaban y frente a testigos de la dimensión de doña Ema y su esposo Mario, a una pregunta nuestra respecto a un asunto político que tenía que efectuar en Washington, se le preguntó si él creía que lo haría bien y la respuesta fue brutal: “¡Claro que sí, tú saliste vivo de mi gobierno”!, ni que decir, que nos dejó helados. Por eso y aun cuando no viene al caso, recordamos, que al nosotros retornar de Washington y dado el impacto de lo que declaramos allí en áreas del Departamento de Estado y reproducido por las agencias de prensa, el expresidente Juan Bosch decía a los periódicos, “lo que importa no fue lo que dijo sino donde lo dijo”.

Retomando. Ahora el gran reto que tiene la política dominicana, es el como los políticos actuales entre 30 y 50 años, van a lidiar con la explosión de lideres sociales que han nacido desde las redes sociales y en donde la edad promedio es de 40 años y quienes de gran vitalidad sexual deberán enfrentarse con sus rivales, que nacidos hoy, tendrán en el 2050, 25 años promedio y pletóricos de juventud y ganas, pero en gran proporción y nos referimos a los influenciadores de ahora, victimas del consumo de drogas, el desenfreno sexual y la prepotencia del joven que cree que todo lo puede.

Si nos ocupamos del nicho de 18-50 años y la mayoría más que gimnastas sexuales y que es el grupo que irá a las elecciones del 2028, nos daremos cuenta, de que les será fácil lidiar con los expresidentes de 87,76 y 74 años respectivamente y casi todos, acabados o mejor dicho, «disminuidos» sexualmente y con un Luis que apenas tendrá 60 años y con fuerza sexual aún inestimable y lo que como se sabe, en política genera un beneficio personal marginal y mucho más y si como suponemos, es el candidato presidencial que está en el poder. Y tanto como candidato o por el simple ejercicio de este.

¿Qué queremos decir? Que en el 2028 la política tendrá mucho de candidatos jóvenes y hablando crudamente, de “guevos locos”, quienes, de tan arrogantes, no se darán cuenta, que por mucho correr e ir adelante, no se gana y menos, cuando el desenfreno sexual y el consumo de drogas ilícitas, poco que mucho les convierte en despojos humanos.

¿Se entiende por qué decimos, que hablemos de sexo y como adultos y de cara al 2028? Con Dios. (DAG) 15.05. 2025

última actualización: 10:07 am.

 

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