“Entiéndase entonces, que es inútil pretender que los dominicanos y haitianos ultranacionalistas dentro de semejante nuevo mundo tecnológico van a sobrevivir con sus ideas tan atrasadas y si es así, lo correcto es y desde ahora, que todos empecemos a buscar fórmulas e ideas que le den concreción cierta a la evolución de los dos estados naciones y sus pueblos y entendamos, que los aprestos de búsqueda de puntos de coincidencia comunes entre empresarios a lo Gilbert Biggio o Juan Bautista Vicini y para citar ejemplos, es el camino correcto para que los dos países isleños se conviertan en un estado binacional empresarial que impulse el renacer político de una mentalidad colectiva de gobernanza común y manteniendo en lo que sea factible, sus individualidades e idiosincrasia propias.
“En este aspecto y a nuestro modo de ver pretendiendo sondear el futuro, que quien escribe no verá. Si estos empresarios progresistas del Consejo Económico Binacional Quisqueya fundamentan su quehacer en estas tres premisas: Crear salarios de primer mundo, incentivar buena educación tecnológica para los dos países y ciudadanos y con enfoque en sus hijos y relacionados y desterrando ese manido concepto de empresas familiares, que son el atraso para la evolución económica de ambos países, se podrían cubrir dos situaciones incómodas de la sobrepoblación holgazana y la carencia de órganos humanos reproductivos: Imponiendo la eutanasia social y la especialidad de individuos, cuyo destino sea el proveer reemplazos de órganos humanos de manera efectiva, sana y segura.
“Para lo anterior, deberá recordarse, que, para casi el fin de este siglo, la humanidad comprenderá humanos con inteligencia artificial, humanos robotizados y robots humanoides y todos, lidiando con el proceso colonizador en otros planetas y el que siempre requerirá mano de obra especializada. Para ese entonces, los conceptos de naciones como ahora lo conocemos estarán en extinción y por ejemplo, dominicanos y haitianos darán paso a una sola identidad: Quisqueyanos”. Por: Daniel Adriano Gómez (OJO)





