La activación inmediata de un espacio de concertación permanente entre el Gobierno y el sector industrial es lo que recomienda la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) luego de las recientes declaraciones del presidente Luis Abinader, donde advertía cómo la situación global del mercado petrolero causaría efectos directos en la economía local.
Al explicar que el conflicto en Medio Oriente ha provocado una fuerte tensión en los mercados globales, el mandatario reconoció “presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos” para toda la población, aun cuando el Estado asumiría una mayor parte de estos gastos.
En ese sentido, la AIRD respaldó la franqueza de sus declaraciones al momento que sugerían un espacio formal para intercambiar decisiones sobre posibles factores que indican en los precios de las materias primas y factores de producción.
“Recomendamos la activación inmediata de un espacio de concertación permanente entre el Gobierno y el sector industrial, para intercambiar impresiones sobre cualquier factor que incida coyunturalmente en los precios de las materias primas y de factores de producción como costo de energía, fletes, transporte, entre otros”, manifestaron mediante un comunicado.
Añadieron que este mismo escenario planteado deberá incluir una eventual discusión sobre el gasto público para garantizar la sostenibilidad fiscal.
Respecto a la exhortación del trabajo remoto, donde Abinader sugirió a las empresas utilizar este esquema para reducir el impacto de los combustibles, la asociación respondió que este modelo puede implementarse “cuando sea posible, siempre que la actividad productiva o las características de las industrias así lo permitan”.
Inflación de alimentos
Por otro lado, el economista Haivanjoe NG Cortiñas advirtió que para los próximos meses se desataría una “tormenta de costos” debido a que la inflación de alimentos puede alcanzar el 9.3 % interanual al cierre de junio si se toma en cuenta el barril del petróleo entre US$90 y US$95.
El análisis de las cifras de ejecución presupuestaria del primer trimestre de 2026 revela un desequilibrio operativo persistente en las finanzas públicas, con ingresos totales de RD$261,747 millones frente a un gasto de RD$327,459 millones, lo que genera un déficit de RD$65,712 millones. Este comportamiento refleja una alta dependencia del financiamiento para sostener el gasto corriente y el servicio de la deuda”, analizó.
Con incrementos relevantes en los precios de cereales, fertilizantes, aceites y proteínas animales, manifestó que la economía dominicana se verá afectada a través del encarecimiento de fertilizantes con altos costos en la producción de rubros locales, materias primas importadas y el alza en alimentos balanceados que incrementará los costos del pollo y los huevos.
En consecuencia, estimó que la inflación de alimentos ubicada en 7.16 % en el mes de febrero muestra una tendencia de aceleración a corto plazo, indicando que la canasta nacional podría superar la barrera de los $50 mil pesos dominicanos, lo que afectaría de manera significativa el poder adquisitivo de los dominicanos, en especial a la población más vulnerable.
Mientras tanto, el secretario de Finanzas y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo, Daniel Toribio, expresó que, si bien es cierto que el panorama geopolítico genera tensión en los mercados internacionales, cuestiona cómo el Estado dominicano administra la situación, cargando la factura al pueblo dominicano.
«Este desafío no es nuevo. Lo nuevo es el nivel de opacidad con que se está manejando”, reprochó al recordar los episodios del 2008 y 2011, donde el barril del petróleo también sostuvo un alza.
El también economista señaló que antes de este mensaje a la nación, Abinader afirmó contar con amortiguadores fiscales y financieros para hacerle frente a la situación y ahora llama a la “corresponsabilidad” en vez de explicar por qué el costo se traslada tan rápido a la gente, qué parte absorbe el Estado, bajo qué reglas subsidia y en qué momento decide subir precios.
Trasladándose al sector eléctrico, precisó que los subsidios superiores a RD$105,000 millones no retratan fortaleza, sino una ineficiencia estructural que sigue drenando recursos públicos.
“Al final, los dominicanos pagan dos veces: por combustibles caros y por un sistema eléctrico deficiente”, lamentó mientras cuestionaba si el país posee una política energética transparente y coherente o un esquema donde los costos se socializan y las explicaciones se administran. (LD-nm / OJO)





