El tobogán del conflicto bélico y diplomático que desde finales de febrero libran EE UU e Irán ha escrito un nuevo episodio con el anuncio por parte del Ministerio de Exteriores de la República Islámica de que el acuerdo con Omán para la gestión del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz se encuentra en su “fase final de revisión”. La Cancillería persa instaba a demás a los actores implicados a “no obstaculizar” los trabajos de redacción del texto.
“Se ha alcanzado un entendimiento sobre las coordenadas geográficas de la ruta prevista por las partes y, si ningún tercero obstaculiza el trabajo en este sentido, la declaración conjunta de ambos países, que incluye las principales consideraciones y puntos de acuerdo, se encuentra ya en la fase final de revisión y redacción”, anunciaba en rueda de prensa el portavoz de Exteriores iraní Esmaeil Baqaei.
No obstante, el vocero de la Cancillería de la República Islámica avisaba de que el acuerdo entre las partes “no implica que el estrecho vaya a ser seguro” debido a que “persisten los factores” de inseguridad causados por el “bloqueo naval y otras acciones agresivas y amenazantes” por parte de EE UU.
En la línea desafiante de las últimas jornadas, el régimen dejaba claro a través de una fuente citada por el ente público televisivo IRIB, que las conversaciones mantenidas por Teherán y el sultanato de Omán “no tiene nada que ver con EE UU”. Antes de la guerra, por el estratégico estrecho transitaba alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural. Desde que estalló la batalla entre EE UU e Irán por la vía marítima, los precios de los hidrocarburos no han hecho sino escalar, lo que se ha traducido en una creciente presión política y económica sobre la Administración Trump.
Horas antes del anuncio efectuado por el régimen, desde Washington, el Departamento del Tesoro de EE UU hacía público el levantamiento de las sanciones impuestas contra una aerolínea, dos aeronaves y un hombre de nacionalidad iraquí vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní. Los beneficiados por esta medida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro son la compañía Fly Baghdad Airlines Company -también registrada con los nombres Iraq Express y Fly Baghdad-, con sede en Bagdad. También dos aeronaves identificadas como Yi-Baf y Yi-Ban operadas por la citada aerolínea.
Desde Washington, el presidente estadounidense, Donad Trump, había asegurado en la noche del martes que su Gobierno venía manteniendo “conversaciones muy positivas” con Irán durante toda la jornada del martes, alimentando la expectativa de un fin cercano del conflicto tras cinco meses de guerra. Por su parte, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, confirmó “avances sustanciales” en las conversaciones con Irán y Omán para liberar el tránsito por el estrecho de Ormuz, pero fue explícito en que todavía no hay un acuerdo definitivo.
Mientras tanto, a última hora de la noche, fue el ministro de Exteriores de Teherán el que aseguró haber recibido mensajes de Estados Unidos en los que Washington expresa su disposición a volver a cumplir los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento firmado en junio, pero indicó que aún no ha decidido si accederá a reanudar las negociaciones. (La Razón-antonio navarro amuedo)





