Fue en México, donde el conocido medio digital, VALY @liderfiscal presentó por primera vez el término comentócrata y como la más descriptiva vía para describir a los grupos de mercenarios del micrófono y en los lupanares mediáticos en las redes sociales, quienes en la actualidad, allí y como portavoces del narcotráfico y aquí como portavoces de la corrupción política y empresarial y agregándosele a los mercenarios de la pluma, prácticamente han tratado de imponer una visión sesgada de la realidad política como social.
Debido a tan equívoca situación, la atrapada opinión pública ha sido víctima de su ingenuidad y buena fe y al extremo, de que en base a campañas desinformativas de manipulación artera sobre la realidad nacional, esos profesionales de la calumnia, la injuria y la difamación, han podido imponer a un conjunto de anti valores en la comunicación y extremadamente apartado de lo que debe ser una excelente presentación de medios de comunicación, periodistas y comunicadores, amigos y defensores de la verdad y la objetividad periodística, que como se ha estado viendo, ha convertido el periodismo criollo y con sus excepciones naturalmente, como la peor sentina de amoralidad extrema, donde los peores vicios de individuos totalmente amorales, conspiran día a día para que la libertad de prensa, su ejercicio, termine siendo rechazada por lo mejor de la atrapada opinión pública.
Al rechazarse el sucio “periodismo” que esos grupos efectúan, automáticamente, la atrapada opinión pública y para defenderse frente a los que entiende chacales mediáticos, se aleja de los verdaderos profesionales del periodismo y la comunicación y sus medios, tradicionales o en internet y quienes al final, somos las víctimas de tantos desafueros.
Es por eso, que desde que Abinader y su PRM creó su aparato de propaganda con un presupuesto millonario superior y solo en este año, de más de 20 mil millones de pesos (un dólar requiere 61 pesos para obtenerlo) y elevándose a más en año preelectoral y ni se diga en año electoral, más de la mitad del ejercicio periódistico ha claudicado y en su loco afán de lucro, extremadamente perturbador, en sus efectos negativos, para toda la sociedad.
Añádase a esta lamentable situación, el “acompañamiento “ malicioso de los barones mediáticos, los dueños de los medios de comunicación escritos y tradicionales e incluidos los de radio y televisión, quienes en su afanar de tener más riqueza, incentivan a determinados reporteros para que les sirvan de traficantes de influencias en determinados despachos públicos, desde donde entienden que pueden obtener contratas de servicios y contratos de obras, como personas y creándose de esa manera, el nicho de reporteros mercenarios al servicio de sus amos y quienes a cambio, les hacen adinerados y ejercen influencias para que el poder político en los tres poderes interdependientes del Estado les designen en cargos públicos o para que les nombren en comisiones e instituciones, de esas que supuestamente dan el llamado “prestigio social”. Otros, llegan más lejos, al utilizar sus universidades para promoverles con títulos académicos at honoren y como premio a su entrega y sumisión.
Con un periodismo así, de bastardos y amorales, es dura la lucha para el periodismo y la comunicación serios y compuestos por profesionales y llegándose al extremo, de que ahora los directores de medios escritos y atendiendo a órdenes de sus jefes, elaboraron un texto de supuesta ley para controlar la libre opinión en las redes sociales y como primer paso para lograr que desde los poderes Legislativo y Ejecutivo se establezca una ley mordaza que termine por destruir y aplastar la libertad de prensa, de opinión disidente, información y hasta la de palabra.
Llegándose a la barbaridad, de que el presidente de la Asociación de Diarios, así como el presidente o secretario general del Colegio de Periodistas, increíblemente, parecería que apoyan que el gobierno aplaste la libre opinión y vete o restrinja la libertad de prensa y que es mucho más alarmante, cuando se conoce, que todos esos directores, saben perfectamente que sus medios son miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la que guarda silencio cómplice, porque se sospecha, que su dirección ejecutiva es proclive a recibir “halagos de amistad” de parte de ejecutivos periodísticos criollos y como lo fue antes con las dos anteriores, aunque nosotros creemos, que la actual no está debidamente bien informadas sobre la realidad periodística dominicana.
La SIP, https://www.sipiapa.org/ tiene un autorizado postcast bautizado con el sugestivo nombre de “Periodismo en Riesgo” y que como el mismo indica, es la palanca de apoyo que el periodismo realmente libre tiene y para qué situaciones atentatorias contra la libertad de expresión y como las que se están dando en República Dominicana, cuya directiva y miembros locales son lo más parecido a la violación sistemática de los valores de la respetable sociedad. Pudieran ser respaldadas. Sin embargo, esto no ocurre y porque el nicho dominicano de la SIP ejerce una gran censura para evitar que ningún periodista, reportero o comunicador acuda en busca de respaldo y ayuda.
Entonces, cuando se comprueba que los barones mediáticos y los directores de sus medios ejercen una especie de control dictatorial sobre la libre expresión de los mismos periodistas, poco parecería que hubiese que hacer y para que el gobierno de Abinader no continuara escalando cada día más en el camino de imponer el cierre de la libre expresión y sin importar destruir lo poco de periodismo libre que todavía queda en este país y que está refugiado en las Redes Sociales.
Una anécdota, quien escribe, fue elegido por la Asamblea General de 1998 LIV en Punta del Este, Uruguay, miembro asociado y para el 2000, arbitrariamente, el director ejecutivo de entonces, le envió una comunicación y en la que le decía, “que como su columna periodística no estaba publicada en algún periódico dominicano y solo en Internet” se nos daba de baja de la organización.
Sin embargo, ayer entramos a la página digital de la SIP y leímos, que el apartado de Membresía Asociada (organizaciones, empresas, escuelas, académicos, periodistas y jubilados) continuaba vigente y lo que significa, que contra nosotros se ejerció un acto represivo, solo porque los dueños de medios dominicanos no querían nuestra presencia en la respetada sociedad.
Van 25 años de ese hecho y todavía esperamos, que, en la dirección ejecutiva de la SIP, haya personas decentes que reparen ese agravio y del que, con todo nuestro derecho, no hemos querido ir a reclamar nuestros lesionados derechos ante los tribunales en La Florida.
Mientras tanto, continuamos librando la batalla continua contra quienes en este país, gobiernos, políticos, empresarios, medios de comunicación y periodistas, no cejan en sus terribles empeños de ahogar o destruir la libertad de prensa y la que ahora es mayor, porque decididamente, del presidente Abinader, tenemos la seria sospecha, de que en cualquier momento y que será su más grave error, atenderá el reclamo funesto de los barones mediáticos y sus directores e impondrá la llamada ley mordaza y mucho más, cuando es conocido que el vicepresidente local de la SIP, un señor de apellido Franjul, es un amanuense del gobierno y el que le llena de halagos y designaciones de «servicio público».
Terminamos este análisis político de Estado, solo diciendo que la repulsiva mafia de comentócratas que ha invadido el periodismo, la comunicación y las redes sociales, está creando la errada situación para que el gobierno imponga la dictadura, establezca la ley mordaza y persiga la libre opinión. Con Dios. (DAG) 30.07.2025
Ultima actualización: 08:50 am.





