Desde el primer momento que se dio la ocurrencia del destape de hechos sexuales entre personas adultas y que han ocupado los espacios del periodismo amarillista de escándalos y frente a lo cual, han salido a la opinión pública, toda una serie de versiones cada una más escandalosas.
A nuestro modo de ver, el único consejo que de ser sus abogados podríamos decirle a tal tipo de cliente, primero, que no haga caso a la escandalosa y supuesta acusación emitida por una femenina que por la manera de cómo se expresa y actúa no es todo lo normal que debería suponérsele y por lo tanto, al ser una incapaz, siempre será capaz de las acusaciones más terribles contra la funcionaria expuesta de forma tan violenta ante la población y segundo, que pacte algún tipo de arreglo y por una sola razón, de que la parte acusada y al verse entre la espada y la pared buscará las vías para llevar al descredito personal a la funcionaria que está siendo sometida a semejante escarceo mediático.
Ahora resulta que ya no es asunto de lesbianismo, sino que ya hay lo nuevo de una relación extramarital con un hombre casado y para colmos, ministro del gobierno, cuya esposa, parecería que será testigo clave en contra de la funcionaria.
De ahí que aconsejemos, que se llegue a algún tipo de acuerdo y porque moralmente, el objetivo del que está siendo demandado, es desacreditar totalmente a la que se siente perjudicada y como el único medio de hacerla desistir de la persecución iniciada y como los demandados no tienen nada que perder, se irán por la senda de la difamación e injuria a gran escala.
Total no hay cosa más normal en los seres humanos que tener relaciones sexuales y de acuerdo con sus propias preferencias y lo que en principio no es ningún delito y máxime cuando se trata de relaciones entre adultos (OJO-jj)





