Lo explicó el presidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Roberto Herrera, quien planteó que la discusión debería ser si el país estuviese dispuesto a pagar para tener plantas de generación preventivas.
«Para tener reservas debe definirse una remuneración, una compensación, por tener esas plantas disponibles para hacerle frente a cualquier situación de emergencia que ocurra. Es un tema que se decida si se va a pagar, y los inversionistas van a venir», afirmó.
El pasado miércoles, el sistema no suministró 1,194.9 megavatios hora de energía, de los cuales el 30.7 % tuvo como causas el déficit de generación (367.4 megavatios hora), a pesar de que no se registraron salidas de las principales centrales, el restante 69.3 % enfrentó causas internas de distribución, según datos del organismo coordinador.
De hecho, los apagones acorralan al Gobierno; oposición política y ciudadanos atacan gestión de energía y poco a poco hay una delicada sensación de rebeldía social que no presagia nada bueno, al tiempo que la incompetencia e incapacidad gubernamental han sido las causas motoras del retroceso actual, cuando en el 2020, el gobierno anterior había dejado resuelto totalmente el problema eléctrico.
Se denunció que el país atraviesa un «desplome sin precedentes» en la distribución eléctrica, con fallas diarias en el suministro de entre seis y 10 horas. en pleno 2025, resulta inaceptable que los dominicanos sigan enfrentando prolongadas interrupciones del servicio, mientras la actual administración incumple su promesa de garantizar este año una reserva fría de 700 megavatios.
«Nuestros ciudadanos han perdido el derecho a lo más básico: tomarse un vaso de agua fría, encender un abanico o cargar sus celulares. Los apagones están afectando colmados, amas de casa, salones de belleza y talleres. El país no aguanta más esta indolencia», expresó el secretario de Energía del partido Fuerza del Pueblo, Juan Gómez.
Gómez denunció que el país atraviesa un «desplome sin precedentes» en la distribución eléctrica, con fallas diarias en el suministro de entre seis y 10 horas, por lo que pide que el gobierno declare de emergencia el sector eléctrico.
De su lado, el presidente Luis Abinader, dijo que reiteró su preocupación por las interrupciones en el servicio que, desde hace varios días, afectan a la población, cuya molestia dijo entender.
«Estamos conscientes y muy preocupados por ese tema, y estamos trabajando día a día para solucionarlo lo antes posible», manifestó Abinader al ser abordado por periodistas.
Abinader, a quien pocos le creen lo que diga, señaló que tres factores han contribuido al aumento de los apagones: «La tardanza en la entrada en operación de 600 megavatios que comenzarán a incorporarse paulatinamente a partir del próximo mes». También mencionó el «aumento inusitado» de la demanda del servicio debido al incremento de las temperaturas y como tercer factor, citó el impacto del sargazo en algunas plantas y la salida de otras por mantenimiento. (DL-OJO-jj)





