De los 11.5 millones de haitianos, cerca de 8 millones están aptos para concurrir a las urnas y de ellos, cerca de 2.5 millones son haitianos de origen dominicano y que siendo un fuerte segmento electoral “clandestino” porque las mismas autoridades hacen como que no existe, brinda oportunidad para que gobierno e iniciativa privada dominicanos, se impliquen directamente y aseguren espacio para esa parte de la dominicanidad estrechamente unida a la nacionalidad haitiana.
En este sentido, creemos que @porojodelacerradura es el primer medio de comunicación dominicano que lo hace y por primera vez en sus 54 años de existencia, toca el tema y al entender, que ya es hora de que los dominicanos amigos de Haití apoyemos a aquellos candidatos que mejor concuerdan con nuestros intereses y sin afectar los propios de su país y en el sentido, de que como amigos, apoyarles para que sus elecciones sean exitosas.
Ni que decir, que los dominicanos también debemos hacer igual, alentando a la parte de nuestros ciudadanos que son de origen haitiano y para que se presenten con candidaturas propias a nuestras elecciones del 2028 y que es un segmento de entre 200 a 500 mil electores.
Al mismo tiempo, entendemos que en el territorio nacional y en estos momentos, hay no menos de 100 mil votantes haitianos y la mayoría ilegales, con los cuales se podría llegar a un acuerdo de residencia mediatizada si en cambio se convierten en activistas políticos a favor del voto haitiano de origen dominicano y garantizándose de ese modo una puerta abierta para participar en su nación y como ciudadanos útiles y como principio de aportación cívica, que obligue a las autoridades haitianas a tener en cuenta el voto de este grupo de haitianos en el exterior, es decir, que están viviendo y trabajando entre nosotros.
Al hacerlo y como gesto de apoyar la institucionalidad de Haití, el mayor beneficio que el resto de los dominicanos obtendríamos, sería que los radicales haitianos anti dominicanos deberían frenarse en sus ataques sistemáticos y descalificaciones continuas contra esta nación transfronteriza a la suya y desde el momento que vean, que los haitianos de origen dominicano son en sí una fuerza política naciente y hasta ahora dormida, que por lo menos, daría un punto de vista diferente y no enemigo al proceso político electoral haitiano e igual situación se repetiría en el territorio nacional con los dominicanos de origen haitiano y quienes en 1920, el Censo Nacional de Población y Familia registro 38 mil haitianos con residencia legal y quienes a este año son 106 años de aquel censo y lo que significa, que sus descendientes, todos, son dominicanos de hecho y derecho y de cerca de cuatro generaciones. Los Despradel y los Vega Bourie por ejemplo.
Creemos entonces, que todo el sistema partidocrático dominicano debe de alentar el surgimiento del voto del haitiano de origen dominicano y ayudarle a la creación y mantenimiento de organizaciones políticas electorales propias, que al mismo tiempo pudieran ser un vehículo de entendimiento entre las dos naciones limítrofes.
Por lo pronto, el sistema mediático dominicano, debe ya alentar el surgimiento de uno que otro grupo político de presión y de haitianos viviendo en nuestra nación y haciendo lo mejor que nuestros medios saben: promover candidatos y votantes haitianos que vivan en nuestro país y de parte de los partidos, creando alianzas de apoyo con partidos haitianos y particularmente para aquellos que tengan dirigentes haitianos de origen dominicano.
Decimos, que hay que darles voz política a los haitianos de origen dominicano y a los haitianos que viven en el territorio nacional y por supuesto, el apoyo institucional necesario e inclusive económico según los casos, porque entendemos, que sería el mejor puente para que definitivamente los dos pueblos y sus instituciones pudieran acercarse y entenderse y sin que nadie tenga la mentalidad de corsario que tienen los estadounidenses, canadienses y europeos de origen haitiano, cuyo interés es avivar el divisionismo entre las dos naciones y para que de esa manera, lograr sus objetivos de hacer que Haití desaparezca como nación libre y soberana y que es también el mismo esquema divisionista de los estadounidenses, canadienses y europeos de origen dominicano, quienes y los primeros, quisieran que República Dominicana desaparezca y sea convertida en un estado asociado a EEUU.
Incluso si los lectores se ponen a indagar al respecto, se darán cuenta que ambos grupos de extranjeros de origen tanto haitiano como dominicano, son los que mediante sus grupos de presión en sus países, quienes realmente están interesados en dividir a Haití y financiando y armando a las pandillas y alimentando un odio absurdo entre haitianos y dominicanos y esto último en base a los periodistas y medios haitianos financiados por todos ellos.
Entonces, cuando este escenario se descubre y se ve fríamente, de inmediato se entiende, que el mayor peligro para la existencia, de las dos naciones transfronterizas, estas lo tienen dentro de sus pueblos y con el pretexto de las remesas que envían a sus familias los parientes en los países mencionados y por eso, de que colateralmente, las oenegés que pagan las donaciones a entidades como Amnistía tienen un solo objetivo: desacreditar y dividir a las dos naciones y hasta que su gente se odien y quisieran matarse a pedazos.
Tampoco se puede perder de vista, que este cambio de actitud contribuiría en lo inmediato a disminuir las tensiones entre las dos naciones y alimentar un punto de acercamiento y comenzando entre haitianos de origen dominicano y dominicanos de origen haitiano y como la mejor vía para que dé una vez y por todas pueda darse la integración económica que algunos reaccionarios empresarios haitianos no quieren y que desde aquí, el Consejo Económico Binacional Quisqueya (CEBQ) alienta y hasta ahora, dando pasos promisorios, pero que lamentablemente, el magnicidio del presidente Jovenel Moïse ha frenado desde el 07 de julio de 2021.
Llamamos pues a la reflexión sobre este particular, a todas las fuerzas vivas, políticas y sociales de las dos naciones y en especial a sus clases políticas y grupos mediáticos, para que entiendan, que este tipo de integración electoral y en las dos vías, sería lo mejor para la convivencia entre las dos naciones.
¿Y en que nos fundamentamos: “El Consejo Electoral Provisional de Haití anunció este lunes 27 de julio un nuevo calendario que fija para el 13 de diciembre la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, así como el referendo para ratificar las enmiendas a la Constitución. Inicialmente esta votación estaba prevista para el 30 agosto. Se trata de las primeras elecciones presidenciales en una década.” (France 24 Español. 27 de julio de 2026 a las 06:01pm)
Y a propósito del proceso eleccionario, hay que decir y como testimonio vivo, que el mayor éxito de la cristalización de los recientes juegos panamericanos SD2026, ha sido, que se descubra que cada país tiene dentro de si, una parte del país del otro y en una amplia muestra de integración natural entre los dos pueblos y el impacto político y social ha sido tal, que en las redes sociales dominicanas, han salido radicales y sectarios atrasados mentales y hablando, de que hay que «dominicanizar» los juegos o de que hay que impedir, que a dominicanos de origen haitiano se les permita concurrir a las elecciones. Del lado haitiano y que sepamos, no ha ocurrido nada semejante y lo que nos dice, que sin saberlo, los dos pueblos y naciones, hace rato que comenzaron a integrarse y sin perder sus individualidades, historias y características.
De ahí que digamos, que los dominicanos debemos implicarnos en las elecciones de Haití programadas para el 13 de diciembre y apoyando a los haitianos de origen dominicano que se postulen a los cargos electivos. Con Dios. (DAG) 09.08.2026





