Atrasados mentales, reaccionarios, racistas y analfabetos funcionales, dándole las espaldas al cosmopolitismo que ya se abre paso en la sociedad dominicana, silencian que al frente del equipo de pelota Las Aguilas Cibaeñas esté un estadounidense de origen dominicano, Wilhelm Lawrence Riggio, medico retirado y especialista en dermatopatología. Pero estallarían con los mil demonios, si en su lugar hubiese otro dominicano de origen haitiano o estadounidense de origen haitiano y para no hablar de haitiano propiamente.
Sin embargo, desde que se celebraron los recientemente pasados SD-2026 y la nación descubrió la pléyade de héroes deportivos que tenemos y negros, mulatos y mestizos en gran mayoría y también muchos extranjeros de origen dominicano y otros dominicanos de origen haitiano, el mestizaje y la negritud que domina racialmente, no solo hubo cierto hipócrita asombro sino el resurgir de la peor lacra social: los furibundos racistas anti haitianos, quienes desde la redes sociales, tratan de condicionar a sus oyentes con todo tipo de opinión tergiversada y sentimiento de odio hacia el país transfronterizo y lo que no tiene razón de ser.
Por eso, Dios Nuestro Señor y en su gran misericordia, nos tira en cara, que en Santiago y al frente de su equipo de beisbol, tenemos a un estadounidense de origen dominicano y criado aquí y que es hora de que entendamos, que del millón de dominicanos de origen haitiano y legales y que debemos aceptarlos y no solo en la cama. Hay que entender que todos somos iguales, en raza, nación y espíritu. (DAG-OJO)






