Los lectores nos van a disculpar, pero ¿es que en el PRM no hay gente sería o que en el gobierno son muy pocos los que podrían calificárseles como tales y viéndose la tremenda situación de que prácticamente no hay un día que un nuevo escándalo de corrupción estalle y ya generando, por agotamiento emocional, que cada día más dominicanos se muestren desalentados con la administración del presidente Luis Abinader y casi al borde pedir a gritos su renuncia?
Porque no se trata de que haya un fuerte encono o animadversión contra el presidente. No, hasta ahora no es de eso que se trata, sino que muchos ciudadanos no partidarios y de ningún partido no entienden el por qué el mandatario ha dejado que funcionarios y correligionarios que no tienen experiencia alguna de administración, desde que llegan a un cargo público se comportan peor que hienas y sin que en realidad, nadie compruebe que efectivamente haya políticas de corrección que automáticamente se impongan.
Y por eso y también de esa manera, cada vez hay ciudadanos que no entienden el por qué el primer mandatario ha dejado que su gobierno sea clasificado por uno delincuente, cuando y hasta ahora, Abinader y contra todo lo que se dice, en materia de conducta administrativa moral, realmente luce como un presidente responsable cívicamente, pero atrapado dentro de una espiral de corrupción interna que realmente nadie entiende y esto hay que recalcarlo, el por qué no ha enfrentado con la firmeza que se supone que todo ejecutivo diestro sabe cómo implementar.
Sí es verdad que el PRM tiene mucho de culpa en esa imagen tan mala que tiene el gobierno y que de una u otra forma roza a Abinader y comenzando por el hecho, de que inexplicablemente y desde sus inicios como gobierno, cayó en el grave error de procedimiento de entregarle prácticamente la mitad del gobierno al expresidente Hipólito Mejía (2000-2004) ya un exgobernante que arrastra un descrédito moral realmente tan preocupante, que pocos entienden el porqué del protagonismo que ha tenido en estos seis años y con dominio absoluto en seis carteras ministeriales claves y una influencia aplastante en toda la escala burocrática desde directores generales para abajo.
Para colmos, tampoco nadie entiende el por qué Abinader y desde sus tiempos de candidato presidencial del 2018 AL 2020 no le importó que se le viera andando para arriba y para abajo con capos del narco y quienes abiertamente proclamaban que financiaban su candidatura y sin que en ningún momento el candidato hiciera algo para desmentirlo.
Luego ha venido la terrible explosión de una mayoría de esos individuos y ya apresados en EEUU y quienes en los interrogatorios que les han sido hechos, han tenido el coraje de implicar directamente al ahora presidente de la República y sorprendentemente, todavía nadie del gobierno ha salido a contrarrestar tales imputaciones.
Entonces y ya mismo y no es que el presidente se encontrara en un callejón sin salida, sino que inexplicablemente no hace nada por poner cada cosa en su lugar y si se quiere, aplicando la fórmula de Balaguer, que luego de ganar unas elecciones, de inmediato proclamaba que no tenía compromisos con nadie y sí solo con la patria y sus conciudadanos y lo que se le aplaudía a rabiar.
Agravándose a más la pésima imagen gubernamental, cuando en el acto de celebración de los doce años del PRM (09 de septiembre de 2014); su secretaria general proclamó que había llegado el momento de que los seguidores del gobierno y de su partido debían salir a defenderlos, generándose un cuestionamiento mucho mayor, pues no pocos se preguntaron, ¿por qué Carolina pedía que los perremeístas salieran a defender el gobierno y qué ocurría de catastrófico que hubiese que hacerlo?
Al razonar en sentido contrario, la ciudadanía entendió, que parecía que el gobierno habla tocado fondo y que no sabía cómo salir del atolladero amoral en el que se había metido.
Mientras los escándalos se suceden unos tras otros, Senasa, SNS y así sucesivamente y ya se habla de cuestionamiento del porqué de tanto endeudamiento, máxime, cuando se descubre que esos dineros son colocados de inmediato en cuentas bancarias del Estado en bancos locales y la pregunta es la misma, ¿para qué? si tampoco son utilizados para obras de infraestructura y menos para mejorar el nivel y calidad de vida de los ciudadanos.
Y en contraste, el gobierno parecería que poco le importa que se le entienda uno que solo favorece a los ricos, a la alta clase media y lo grave, que contra todo sentido de la racionalidad, el mismo gobierno se despoja de sus atribuciones de fiscalización sobre las finanzas públicas y de cómo efectuar el manejo del presupuesto y al entregárselo a la alta clase financiera y desde Hacienda no se dice absolutamente nada sobre ese procedimiento.
En este sentido, muchos esperamos, que el próximo 27, cuando el Poder Ejecutivo debe presentar sus memorias al Congreso Nacional sobre cómo ha manejado el Estado el año anterior, Abinader tenga a bien clarificar todas estas interrogantes y que para decirlo suavemente, nadie entiende.
De ahí que haya que decir, de hecho preguntarse y por lo extraño, de que a doce años del PRM como el primer partido de origen delincuencial con apoyo del narcotráfico y ya gobierno, como el máximo depredador de la economía y encima, sus responsables reclaman que sus seguidores lo defiendan. Con Dios. (DAG) 18.02.2026
última actualización: 09:48 am.





