Una semana después de la desaparición de cuatro militares salvadoreños en Haití, su paradero sigue sin esclarecerse. Mientras el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sostiene que los cuerpos entregados a las autoridades no corresponden a sus compatriotas y mantiene el operativo lanzado para rescatarlos, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) afirma que no puede confirmar que se trate de otras personas.
A través de su cuenta en X, Bukele desmintió este 24 de octubre que los restos entregados a El Salvador por una organización humanitaria, que los había localizado en las afueras de Puerto Príncipe, correspondieran a los cuatro aerotécnicos de la GSF que fueron secuestrados el pasado 18 de octubre por pandillas que operan en el país antillano.
«No son nuestros hombres», respondió Bukele en X a un reporte de The New York Times, que señalaba la posibilidad de que los restos calcinados hallados fueran de los militares salvadoreños.
Según el mandatario, «los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un Ejército que no es el nuestro». Bukele añadió que, entre los restos, se encontraron documentos de identidad y uniformes militares de otros países, y publicó dos imágenes de identificaciones de un integrante de la GSF originario de Chad.
Después de la publicación de Bukele, la GSF emitió un comunicado en el que señaló que, «en este momento», la fuerza internacional «no está en condiciones de confirmar si dichos restos corresponden al personal desaparecido».
Asimismo, aclaró que las imágenes de los documentos publicados por Bukele pertenecen a un integrante del contingente de Chad que «se encuentra a salvo, junto a su unidad, y no figura entre los desaparecidos».
¿Cómo desaparecieron?
El secuestro de los militares salvadoreños se produjo tras una emboscada perpetrada contra un vehículo de la GSF en Santo, una localidad de Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe.
Los militares regresaban a su campamento, tras comprar alimentos, cuando fueron sorprendidos por los atacantes, que, según The Wall Street Journal, pertenecerían a las bandas Chen Mechan y 400 Mawozo.
La agresión provocó el incendio del vehículo, pero los ocupantes lograron abandonarlo. Se movilizaron helicópteros y unidades militares para intentar rescatarlos, pero las operaciones encontraron resistencia armada.
El 21 de octubre, Bukele anunció una «operación militar» en Haití para recuperar a los cuatro militares y lanzó una advertencia a los jefes de las pandillas haitianas: «Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también». Según los medios, fueron desplegados 200 militares. (RT)
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