Tarde o más temprano, las economías dominicana y haitiana tendrán que abocarse a la búsqueda de un mecanismo común de economía de escala que facilite las cosas para que los empresarios haitianos y dominicanos, no solo puedan adelantarse a los problemas tan contradictorios de la política cuando las corrientes nacionalistas se hacen sentir y mucho más, cuando esa es la tendencia para los próximos cincuenta años y si no antes, de un estado binacional que abarque a los dos países y pueblos que viven en la misma isla.
Pues independientemente de que el ciudadano común pudiera ser receloso o refractario a una unidad de propósitos mercantilistas vistos desde el patrón de la economía de escala, esa que reduce costos mediante una producción mucho mayor y que siempre beneficia a los consumidores al tiempo de consolidar los mecanismos de producción, no se puede negar, que cuando el proceso se emprende y se ven los resultados, que definitivamente haya que entender que es cierto que no es lo mismo una economía insular de 12 millones de consumidores a otra de 24 millones y en el mismo territorio insular.
Por eso y al haber entendido las iniciativas que se están tomando de parte de empresarios haitianos y dominicanos quienes a su vez tienen una dimensión y visión geopolítica para sus negocios muy perspicaz, consideramos, que la atrapada opinión pública debería examinar con detenimiento las propuestas del Consejo Económico Binacional Quisqueya y que ahora mismo tiene su estructura montada dentro del gobierno plutocrático que dirige el presidente y empresario Luis Abinader y que si Haití no está en parecida medida, se ha debido al asesinato del presidente Jovenel Moïse el 07 de julio de 2021, que bloqueó -no que interrumpió- las medidas que ese presidente y el presidente dominicano anterior, Danilo Medina ya habían adelantado en negociaciones fructíferas y en las que participaron gobiernos y ministros de los dos países y las que luego Abinader reforzó en reunión y acuerdos con el mandatario asesinado por intereses económicos contrarios a la alianza geoestratégica empresarial.
Con la llegada de Abinader al poder en agosto del 2020, empresarios de ambos países le dieron calor al Consejo Económico Binacional Quisqueya, se le impregnó de dinamismo positivo a la iniciativa, pero en esta ocasión motorizada del lado dominicano por una iniciativa conjunta gobierno-empresarios, en tanto desde Haití, la parte haitiana se fundamentó únicamente en su lado empresarial, por lo menos, hasta que el país transfronterizo vuelva a tener un gobierno legal y legitimo de elección popular directa.
Y lo que nos lleva al punto de comprobar, que los empresarios de ambos países, han sido más diligentes y mentes abiertas, que la mayoría de los políticos y quienes frente a una opinión pública atrapada y primitiva en sus concepciones nacionalistas, todavía no entienden y ampliamente se resisten desde partidos y medios digitales, a entender y de cara a los próximos cincuenta años, que guste o no, el destino de las dos naciones es disponer de un estado binacional en materia de economía, finanzas y empresas, que motorice gradualmente un cambio de actitud popular y por encima de las taras nacionalistas que no ayudan a que los países se entiendan a lo absoluto.
Porque vamos a ver, ¿pudieran dominicanos y haitianos, continuar la deriva de recriminaciones y desencuentros motivados en recordatorios de hechos del pasado que en la mayoría de los casos son hijos de historiadores mediocres y resentidos que siempre han envenenado el animo popular y para que haitianos y dominicanos no se entiendan como un colectivo de dos naciones independientes entre sí pero de economía mancomunadas, que a la larga pudiera contribuir a una unidad de propósitos entre ambos pueblos?
A lo inmediato, no estamos hablando de fusión de un país en otro ni cosa parecida y sí a que se entienda y por la evolución que están teniendo pueblos y naciones en el resto del planeta, que la humanidad va hacia un achicamiento de fronteras y nacionalidades y mucho más, cuando al final de este siglo, el mundo conocido estará desapareciendo y para dar nacimiento a otro y en el que el ser humano habrá empezado a colonizar otros planetas y por el que la identificación común será la de terrícolas frente a los habitantes originarios de otros mundos, al menos, en la parte del universo que en la actualidad a la humanidad le toca.
Desde luego, sabemos que el afán de lucro que al ser humano embarga, se agranda más y cuando negocios y empresas están de por medio, pero aún así, la evolución de los tiempos en el constante proceso biológico que norma las vidas y muertes de las personas y hasta de todos los seres vivos, obliga a que se entienda que la evolución está por encima de las ambiciones y apetencias humanas.
Tomemos una fecha de partida y si queremos entender el concepto. ¿Quiénes vivían a partir del año 1800, no es cierto que ya hace tiempo han muerto y el mundo ha seguido su trajinar evolutivo? Pues así mismo está ocurriendo con los nacidos en el 1930, ahora y que los que todavía están vivos, se encontrarán rozando los 95 años y listos para dar paso a nuevas generaciones.
Veamos entonces el proceso desde el siguiente ángulo, que todos los que están naciendo en este día, para el 2050 tendrán 25 años, mientras los que hoy pasan de 30 años habrán arribado a los 55 años y así sucesivamente, en tanto quienes tienen 18 años hoy, contarán con 43 años en el 2050 y ni hablemos de quienes sean adultos mayores ahora, quienes posiblemente habrán muerto dentro de 25 años y entre estos la mayoría de los empresarios y capitanes de empresas que se encuentran dentro del Consejo Económico Binacional Quisqueya y a quienes otros sustituirán.
Lo anterior quiere decir, que quienes tengan 43 años en el 2050, son los que van a lidiar con los que tengan 25 años a esa fecha, mientras los que ahora tengan 40 años están pasando los 65 años. ¿Se puede detener esta evolución de personas desde el punto de vista biológico?, en lo absoluto y mucho menos, cuando en este lapso de 25 años, la tecnología habrá avanzado tanto y junto a la inteligencia artificial, que no menos tres millones de robots humanoides y millones de humanos robotizados, serán y junto a los humanos naturales, quienes dictarán las vidas de pueblos y naciones.
Entiéndase entonces, que es inútil pretender que ahora los dominicanos y haitianos ultranacionalistas dentro de semejante nuevo mundo tecnológico van a sobrevivir con sus ideas tan atrasadas y si es así, lo correcto es y desde ahora, que todos empecemos a buscar fórmulas e ideas que le den concreción cierta a la evolución de los dos estados naciones y sus pueblos y entendamos, que los aprestos de búsqueda de puntos de coincidencia comunes entre empresarios a lo Gilbert Biggio o Juan Bautista Vicini y para citar ejemplos, es el camino correcto para que los dos países isleños se conviertan en un estado binacional empresarial que impulse el renacer político de una mentalidad colectiva de gobernanza común y manteniendo en lo que sea factible, sus individualidades e idiosincrasia propias.
En este aspecto y a nuestro modo de ver pretendiendo sondear el futuro, que quien escribe no verá. Si estos empresarios progresistas del Consejo Económico Binacional Quisqueya fundamentan su quehacer en estas dis premisas: 1- Crear salarios de primer mundo, 2- incentivar buena educación tecnológica para los dos países y ciudadanos y con enfoque en sus hijos y relacionados y desterrando ese manido concepto de empresas familiares, que son el atraso para la evolución económica de ambos países, se podrían cubrir dos situaciones incómodas de la sobrepoblación holgazana y la carencia de órganos humanos reproductivos: Imponiendo la eutanasia social y la especialidad de individuos, cuyo destino sea el proveer reemplazos de órganos humanos de manera efectiva, sana y segura.
Para lo anterior, deberá recordarse, que, para casi el fin de este siglo, la humanidad comprenderá humanos con inteligencia artificial, humanos robotizados y robots humanoides y todos, lidiando con el proceso colonizador en otros planetas y el que siempre requerirá mano de obra especializada. Para ese entonces, los conceptos de naciones y como ahora lo conocemos, estarán en extinción y por ejemplo, dominicanos y haitianos darán paso a una sola identidad: Quisqueyanos.
Entonces es más que razonable, pragmático habría que decir, que mientras para algunos ultranacionalistas, se trata de un sacrilegio, pero lo cierto es, que, mediante el Consejo Económico Binacional Quisqueya, se han creado las bases del Estado binacional empresarial y lo que no es malo de cara al siglo XXII. Con Dios. 02.06.2025
Ultima actualización: 01:33 pm.





