Qué el gobierno sea visto como un grave error de entendimiento, es decir que se le entiende tal como si tuviera una conducta antinatural, anormal o ilícita, sin duda que es una situación que no deja bien parada a la autoridad nacional y porque, para empezar, se asume que su origen como gobierno supuestamente de origen electoral popular, es uno de trampa o de fraude en contra de la genuina voluntad popular.
Si lo anterior se deduce, el término aberración criminal podría entenderse que esté correctamente empleado y mucho más, cuando se considera que para las elecciones del 2020 hubo una interrupción sorpresiva de esos comicios y al extremo, de que estos debieron posponerse para días siguientes y que por lo que ya se conoce, fue el puente que facilitó el triunfo atropellante del PRM y su resultado propio el ascenso del candidato Luis Abinader al solio presidencial.
Por eso y al ahondarse en ese pasado, se descubrió que expertos en inteligencia y data fueron los motores de los resultados eleccionarios y aumentados a más, al descubrirse que el voto cautivo de los, a ese momento, 400 mil empleados públicos fueron algo así como el factor de empuje para que se obtuvieran esos resultados y de los que también se comprobó, que el puntal principal, fue el aporte masivo en recursos económicos de gente o agentes de la narco política, que en el 1978 tuvieron o dieron impulso a los votos que recibiera el PRD, de su base operativa entre los dominicanos que vivían en EEUU y concretamente en Nueva York.
Si esto fue así, no hay porque extrañarse que Abinader hubiese logrado su reelección en el 2024 y a ese momento, gracias a otro factor, el uso extremo de dineros públicos y en unión a las presiones hechas para que el grueso de los empleados públicos y como votantes cautivos “dieran sus votos” a favor de la reelección presidencial.
Lo que se ha destapado, es que el “triunfo electoral” ha sido más producto de un gran fraude electoral, que del voto masivo consciente de una gran parte del electorado y en ambas contiendas electorales, contando como mecanismo de apoyo irrefutable del “opositor” y expresidente Leonel Fernández y su partido la Fuerza del Pueblo (FP)
Al tener estos parámetros y viendo que ya en el oficialismo se ha desatado lo más parecido a una precampaña electoral a destiempo en la que recursos económicos y humanos provenientes del gobierno están siendo utilizados con un desparpajo y desvergüenza, solo equiparables a la desfachatez cómplice de la mayoría de los medios escritos de la prensa tradicional y de una parte de los medios de la prensa alternativa en las redes sociales, que quienes queremos que el voto de los electores sea respetado, es decir, su intención de escogencia, no vuelva a ser vulnerada de cara a las elecciones generales de 2028, debemos tener una actitud absolutamente vigilante y firme y tanto, que ya hay serias sospechas de que la política de haitianización gradual que el Poder Ejecutivo está ejecutando, tiene como propósito, que no menos de 300 mil inmigrantes haitianos a los que de aquí a las elecciones se les entreguen y con la complicidad del pleno de la JCE sus documentos como supuestos dominicanos o residentes legales, sea un voto nuevo y cautivo a favor de la reelección del PRM.
Y esto así, por lo evidente, que si la oposición se encuentra dividida una parte y el gobierno volverá a tirar la casa por la ventana ($) para arrebatar y salir ganancioso con una nueva reelección que también sería fraudulenta y contando con el apoyo de fuerza de un aparato de propaganda que tiene a su control el 90 por ciento de medios, periodistas y comunicadores y desde las redes sociales contando con cientos de miles de bots, que desde ahora haya que crear el adecuado como efectivo movimiento de opinión que haga imposible, que el gobierno y su PRM hagan lo peor de lo peor para obtener una reelección de trampa.
A diferencia del 2020, ahora el gobierno cuenta con 800 mil a un millón de empleomanía pública, que sería utilizada como voto cautivo y que de esto suceder, lógico que se deduzca, que si para el 2028 la población electoral será de cerca 8 millones de potenciales votantes, que de antemano el oficialismo cuente con el voto cautivo seguro de un millón de personas, por lo que entonces habría que entender, que será asunto de meter dinero a raudales con tal de manipular la mayor cantidad de votantes restantes y lo que no debería ser visto como una quimera.
Con todo, para estas nuevas elecciones, el “voto no tradicional” y joven y allegado a las redes sociales e influenciadores, sería más que decisivo para decidir que partido y candidato a nivel presidencial pudiera ganar o los partidos y candidatos a legisladores, alcaldes y regidores, que pudieran disputarle el triunfo a los candidatos del oficialismo y siempre y cuando el proceso electoral no sea tramposo.
Llamamos entonces la atención, frente a lo que entendemos será otra amenaza fuerte que pudiera afectar la libertad de escogencia de los votantes no registrados en ningún partido, pues con todo que la mayoría del factor mediático tradicional cerrará filas con el o los candidatos del oficialismo, desde ahora hay que preservar la intención del votante que se considera independiente a todos los poderes públicos o privados o que por las razones que fueren no se siente inidentificado con los candidatos oficialistas. Más aun, cuando es real la amenaza de un votante haitiano groseramente fraudulento cuyo destino es garantizar la no tan posible reelección del PRM.
Pues por las experiencias obtenidas y el desastre de administración que ha significado el gobierno plutocrático que preside Abinader, ahora y más que nunca, entendemos que la nación debe estar vigilante y demandar unas elecciones auténticamente libres y sin fraudes de ninguna especie….y sin que tampoco se presente lo insólito, del arbitrario votante de origen militar (familiares de estos) inducidos por el corrupto alto mando militar del presente y de lo que hay que entender la probabilidad, viendo como el deshonor y la degradación moral y ausencia de civismo cunde dentro de la mayoría de los miembros del corrompido cuartel y es que de Abinader y como comandante en jefe, siempre hay que esperar lo peor y más.
Además hay otro detalle, la abstención, la probable abstención, para que la gente se desaliente y no acuda a votar y para que haya una menor cantidad de votantes y que sería una trampa más y a la inversa, pues de ese modo, el PRM, bajando el caudal de votantes opositores, lograría que la mínima participación, coadyuve a una ganancia suya por la minina.
Al razonarlo, planteamos, que para el 2028, la empleomanía pública debe prohibírsele votar y si se quiere que para las nuevas elecciones no haya fraude. Pues de buenas a primeras, parecería que el gobierno del PRM es lo más parecido a una aberración criminal, sobre todo, si se tiene en cuenta los 300 mil votos fraudulentos haitianos, que van en la misma dirección de enajenar el derecho al voto de los ciudadanos dominicanos. Con Dios. (DAG) 24.05.2025
ultima actualización: 09:10 am.





