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Paraison. Una declaración envenenada artera y crispante que presagia peores relaciones y que muestra, que el Haití mulato y mestizo quiere sacar al Haití negro de Haití y sembrarlo en República Dominicana

Quienes conocen a Haití, saben perfectamente que su composición social se caracteriza por negros enemigos de los mulatos y ambos grupos adversarios de los blancos y a partir de ahí la siempre relación ambivalente de haitianos con relación a República Dominicana.

Para que se nos entienda, lo diremos en palabras más crudas y estamos seguros de que somos los primeros en plantearlo, que el Haití mulato y mestizo quiere sacar al Haití negro de Haití y sembrarlo en República Dominicana y lo peor, que los mismos dominicanos no caen en cuenta y mucho menos la partida de imbéciles influenciadores anti haitianos en los lupanares mediáticos en las redes sociales dominicanas.

Cuando y en vez de mantener un ilógico discurso de odio, incentiven que cada vez haya más haitianos trabajadores en nuestra nación que tiendan a asimilar nuestra cultura e idiosincrasia, es decir, dominicanizarse y para que de ese modo la pretensión de exportación de la negritud haitiana pueda ser desvirtuada en su propia raíz, es decir, mediante el nacimiento de hijos de uniones mixtas entre parejas de los dos países y radicadas en el territorio nacional.

Sin embargo, el dominicano de estos tiempos y en líneas generales, es patriota de los dientes para afuera, mientras de la cintura para abajo se suelta como loca en celo frente a un negro de portento largo y grueso o una negra de atributos amatorios atrayentes con su cocomordan o vagina que muerde.

Y que son las razones fundamentales, que hasta ahora han impedido que los dominicanos nos demos cuenta, de lo que, la supuestamente casi apagada clase gobernante haitiana, tiene como su plan permanente de limpiar su país en materia de raza y dejar que los dominicanos y con el pretexto de la mano de obra haitiana, asuman la negritud que los mulatos y mestizos haitianos rechazan.

Lo que debe puntualizarse, ahora que se ha conocido la última declaración “amistosa” del sacerdote anglicano y ex cónsul haitiano en Barahona y director de la Fundación Zile, Edwin Paraison, quien como el que hace un toyo y no lo siente, dijo que la razón del por qué las iniciativas dominicanas procurando llamar la atención de la comunidad internacional sobre Haití y a su decir, “no han prosperado porque las iniciativas dominicanas han sido supuestamente en “solitario” y sin participación mancomunada haitiana ante los foros internacionales».

Hay que tener una fuerte caradura y como haitiano, para decir algo así, cuando este país y por cerca de cien años, es el sostén o puntal más importante para el crecimiento de la economía haitiana y la que si en varias ocasiones no ha colapsado, se ha debido a las iniciativas de ayuda y socorro dominicanas y recibiendo a cambio los dominicanos, el desprecio y encono y mal agradecimiento más profundo de parte haitiana.

Solo con recordar las iniciativas de socorro dominicanas cuando el terremoto de 2010, siendo República Dominicana y en iniciativa colectiva de gobierno y ciudadanía, la primera nación que salió en ayuda y socorro del país transfronterizo y coronando con la entrega de una universidad, que los haitianos recibieron con profundo desprecio, debería de ser más que suficiente para que los dominicanos les cerráramos las puertas a la parte haitiana.

O cuando durante una visita del presidente de la República, Leonel Fernández, bandas de facinerosos haitianos instigados desde el poder, por poco logran asesinarlo mediante una emboscada callejera con ametralladora y sin embargo, los dominicanos y que fue un gran error, hicimos como que nada pasó y continuamos hacia adelante en las relaciones binacionales.

Ahora viene Paraison, a plantear la grosera mentira de que las iniciativas diplomáticas dominicanas han sido aisladas y no en conjunto con autoridades haitianas y olvidando este, que primeros ministros y presidentes del país transfronterizo y en múltiples ocasiones y desde Balaguer a Abinader nuestros presidentes siempre han sido solícitos y buscando que las autoridades haitianas se integren a nuestras iniciativas.

Por lo que supimos, la teoría de Paraison, otra más para dividir a ambas naciones, es plantear en este aspecto que la política dominicana debía de ser en conjunto con las autoridades haitianas y lo que no es cierto.

Primero, porque el gobierno dominicano es uno constitucional desde el 1966, en tanto en la actualidad, el gobierno haitiano es uno ilegal e ilegitimo y al ser producto de componendas y no del voto mayoritario de los electores haitianos y peor, que es el producto directo de un magnicidio fraguado o instigado por elementos de su alta burguesía.

A partir de ahí, hay que entender las razones de que, a nivel internacional, las iniciativas dominicanas sean las propias de este país y lo que no ha impedido, que, a nivel binacional, los dos estados y a través de sus gobiernos, han sabido reunirse, negociar y pactar políticas comunes a favor de ambos pueblos y naciones y no una y sí más de diez veces. ¿Y cuál ha sido la constante?

La traición solapada haitiana e inculcándole a la gleba negra haitiana de los barrios en la periferia de Puerto Príncipe que este país supuestamente les pertenece y hasta llegarlo a alentar que deben tenerlo permanentemente.

¿Cómo enfrentar esta peligrosa situación que atenta contra la continuidad dominicana?: Prohibiendo que las parturientas haitianas den a luz en nuestros hospitales y legislando para que el ciudadano de a pie siempre tenga vedada la entrada a nuestra nación, al tiempo que al haitiano de clase media se le tenga que imponer cuotas en materia de visados turísticos y cero de residencia.

En paralelo, hay que impedir y por razones de sobrevivencia de la patria dominicana, que el brote de islamismo haitiano eche raíces en este país y mucho menos aceptar que en nuestro territorio hayan mezquitas y madrasas, que en gran mayoría, solo tienen fieles haitianos y comenzando por el derrumbamiento de la gran mezquita haitiana disfrazada de islámica, que se está terminando de construir en Verón, provincia La Altagracia y dentro del feudo familiar de Punta Cana y que haitianos y dominicanos nacidos en Puerto Príncipe como el empresario Frank Rainieri, financien la entrada de esa incursión religiosa islámica absolutamente subversiva.

Asumimos que, si el amable lector ya ha llegado a este punto de este análisis político de Estado, deberá entender y hacer conciencia, de qué es lo que realmente los mismos haitianos mulatos y mestizos quieren y de lograr sacar a sus negros de su país y meterlos en frio y como ya se está haciendo, en el territorio nacional dominicano.

Ya mismo, entendemos que es un grave peligro de vida, que los dominicanos tengamos un presidente cuya mamá nació en Haití y que al mismo tiempo esté patrocinando la fusión de las dos economías y gracias a la participación en su gobierno de haitianos de clase media, mulatos y mestizos y entre los que hay uno que otro cómplice del magnicidio perpetrado y quienes para colmos, uno de ellos es el asesor financiero de Abinader, tiene despacho en el Palacio Nacional y su influencia es tal, que desde el Consejo Nacional de Competitividad, cogobierna y auxiliado por las 48 fortunas que tienen el control de esta economía.

¿Por qué acaba de suceder que, mediante una licitación falsa, la célula haitiana que cogobierna en este país, acaba de lograr la adjudicación del emprendimiento turístico y empresarial en Cabo Rojo y el mayor predio de tierras raras en toda la isla y ejecutando desde ahora, el mismo Rainieri y con apoyo de Abinader, que los dominicanos sean erradicados de la provincia de Pedernales, sino es para comenzar a tener un espacio mayor del territorio nacional en la zona fronteriza y para que poco a poco quedárselo como parte de Haití?

No vamos a decir más, al menos por ahora y solo sí recalcar, que lo de Paraison, no es tan inocente como se pudiera suponer, pues es una declaración envenenada artera y crispante que presagia peores relaciones y que muestra, que el Haití mulato y mestizo quiere sacar al Haití negro de Haití y sembrarlo en República Dominicana. Con Dios, (DAG) 13.07.2025

última actualización: 05:53 pm.

 

 

 

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