Cuando en la vida pública de una nación y como ha ocurrido entre nosotros, la mayoría de los ciudadanos le restan credibilidad a los políticos y a su corrupta partidocracia, pues al fin y al cabo tienen más de 40 años asaltándola y al diezmar la legalidad de las instituciones y fomentar la corrupción más deleznable, lógico que, de primera mano, nadie crea en lo que dicen y vea cuantas reuniones hacen, como su mecanismo para meterle una puñalada trapera a la nación.
Y lo que hay que decir, pues, a decir verdad, los tres expresidentes y junto al presidente en ejercicio, los cuatro comparten las mismas culpas en materia de afectación de los intereses permanentes de la nación y al extremo, de que ninguno de ellos: Abinader, Danilo, Leonel e Hipólito, puede decir que realmente hayan trabajado a favor del país y para fortalecer sus instituciones.
Al contrario, los cuatro son autores de las mayores acciones ilícitas contra el patrimonio nacional vía las rastreras camarillas personales y políticas que arrastran consigo y que es la razón fundamental, de que ninguno se les entienda y como políticos y presidentes, gente honrada, de palabra o de fiar.
Solo hay que ver como los cuatro tienen el mismo guion en materia de pretender aplastar o destruir a las voces disidentes y principalmente en el periodismo, donde a los cuatro, es difícil decir quien lo ha hecho peor persiguiendo arbitrariamente a periodistas y comunicadores y sin importarles cual sería el destino de sus familias.
Hipólito y en este aspecto, es el mayor de los rastreros, charlatán en grado sumo y deshonesto -como político y gobernante- a carta cabal.
Danilo y por su izquierdismo trasnochado cuando la Guerra Fría, cuyo papel de terrorista «silente» desde el PACOREDO e igual desde el MPD, aprendió lo suficiente en materia de mirar a un lado y perseguir a los adversarios políticos y que fue la razón del porqué en sus años de presidente, hizo lo imposible para aplastar a las voces críticas independientes.
Leonel fue más sutil, pero no menos letal y es público, de cómo y tan taimadamente ajustaba cuentas personales con periodistas y comunicadores que confundía de manera oportunista como enemigos personales.
De Abinader. ¿Qué no se puede decir de su especialidad en tomar las inconductas de los otros y aplicarlas con la frialdad más terrible y en materia de hacer el mayor daño posible y sin importarle y de alguna manera, inducir a los suyos a que persigan por vía económica a sus adversarios y sin importarle tampoco llevarlos a una enfermedad grave o que por cualquier “accidente” alguno de estos pudiera morir?
Porque esto hay que decirlo, sus capacidades colectivas de hacer daño a quienes les critican, no solo que no tienen punto de comparación, sino que simplemente y desde que llegan al poder, se les apodera la peor de las deidades malignas que solo un mediocre puede utilizar para mantenerse en el poder y ocultando tanta perfidia y maldad con una cobertura de prensa prostituida y de voces pagadas, quienes con gran maldad, desde sus propios medios incitan a que los supuestos periodistas adversarios de quien sea presidente, fueran destruidos a como dé lugar.
Todos persiguen los bienes o las deudas que el Estado les tiene o las tierras con documentación legal, que luego y gracias a los subterfugios que da el poder y ya en función del estado delincuente, se las expropian, quitan o se niegan a devolverlas o pagar el precio justo como las compensaciones de lugar.
En este sentido, pocos hemos podido sobrevivir y mantenernos a pie firme con nuestros análisis profesionales de critica independiente a favor de crear o contribuir a que haya una opinión pública cívicamente responsable y en los pocos casos que conocemos, todos ellos agarrados de la gracia de Dios, que viéndolos con ojos de piedad, les ha permitido sobrevivir ante el ejercicio de miserias que esos presidentes han sabido desplegar.
Pero desde ayer y dando el beneficio de la duda, nosotros decimos, que parecería que es cierto que ya hay que darles el beneficio de la duda, en sus cantinflescas reuniones “para resolver lo de Haití” y que muchos entendimos, era otra manera encubierta de caerles encima a sus enemigos mediáticos privados y como también lo es, el proyecto colectivo de ley mordaza, el intento de atentado más grosero contra el periodismo libre y la libre expresión ciudadana.
Sin embargo, ayer fue diferente en la reunión entre Abinader y el impresentable de Hipólito, el presidente de mayor carga de odio público y en esto, rivalizando con Danilo y que esta nación ha tenido que experimentar como prueba para blindar el carácter nacional. Pues de Leonel su actitud de siempre de gatito de María Ramos, de tiro la piedra y esconder la mano, lo hace ser hasta políticamente aceptable.
Insistimos, ayer fue diferente, Abinader reveló que no solo estuvo complacido en la reunión con Hipólito (lo que significa que algo le concedió para amansarlo) sino que de la misma llegó a la conclusión de lo necesario “de un conversatorio en el Palacio Nacional el 23 de julio con las comisiones de todas las áreas que se han tocado en estos conversatorios”. Lo que significa, que como no pudieron engañarse, de a verdad y esta vez están a favor de la República. Y para que no haya dudas al respecto, dijo que “hay un «sentir» de colaboración con los demás equipos de los expresidentes con el fin de establecer una política unitaria ante la situación del vecino país”.
Entonces, nuestra respuesta, es otorgarles el beneficio de la duda y esperar que el miércoles 23, los representantes de las fuerzas vivas tomen la palabra a los presidentes y se esboce una verdadera política nacional de defensa de los intereses nacionales y sugerimos, que lo que se acuerde sea refrendado por los plenos de las dos cámaras legislativas y con todo que allí lo que hay es un nicho execrable de los peor del bandidaje político, enriquecido en base a saquear a la nación.
Consecuentemente, nos encontramos y sentimos cautelarmente optimistas y por primera vez le damos una oportunidad a Abinader y a los tres expresidentes y de concederles el beneficio de la duda y aguardar, pero en vigilancia total.
De ahí que expresemos, que, por primera vez, vemos, que parece que el dialogo entre presidentes va en serio y que los cuatro están tomando con responsabilidad a la nación. Con Dios. (DAG) 12.07. 2025
última actualización: 04:46 pm.





