EE.UU. despliega más fuerzas en Oriente Medio para posibles operaciones, mientras las delegaciones estadounidense e iraní se preparan para negociaciones en Pakistán este fin de semana, informa The Wall Street Journal citando a fuentes militares y un funcionario al tanto del asunto.
Aviones de combate llegaron recientemente a la región, según datos de seguimiento de vuelos y un funcionario estadounidense. Además, entre 1.500 y 2.000 soldados de élite de la 82.ª División Aerotransportada del Ejército podrían llegar en los próximos días.
Miles de infantes de marina también se dirigen a la zona de conflicto. El portaviones USS George H.W. Bush y sus buques de guerra que lo acompañan partieron desde Virginia a finales de marzo y se encuentran en el Atlántico.
El USS Boxer, una embarcación de asalto anfibia, junto a otros buques de guerra, que transportan a la 11.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina, partieron desde California a mediados de marzo y se encuentran en el Pacífico. El medio indica que, de ser llamados a la acción, dichos buques tardarían cerca de una semana en llegar a Oriente Medio.
Cabe recordar que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con acciones militares si fracasan las negociaciones, afirmando que sus buques de guerra están equipados con «las mejores armas jamás fabricadas» para usarlas «de forma muy eficaz». Por su parte, Irán ha denunciado repetidamente la violación de la tregua de dos semanas al no implementarse el alto el fuego en el Líbano ni liberarse sus activos bloqueados, por lo que ha exigido su cumplimiento antes de iniciar conversaciones.
Esto es lo que hay que saber sobre las conversaciones de este fin de semana:
- Pakistán acoge las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y actúa como mediador.
- El vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, encabeza la delegación de Washington, que también incluye al enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, y a su yerno, Jared Kushner, según la prensa estadounidense.
- Entre los temas centrales que estarán sobre la mesa figuran el enriquecimiento de uranio de Irán y su programa de misiles balísticos, así como la plena reapertura del estrecho de Ormuz.
- Por su parte, Teherán busca una garantía por parte de EE.UU. de un final más permanente de las hostilidades. (RT)





