Después que se ha conocido que el expresidente Joe Biden era manejado casi como un muñeco a control remoto por parte de tres altos burócratas, más la esposa y el hijo mayor y viéndose como Trump y en algunos aspectos actúa como un subnormal que emite juicios de valor muy propios de alguien que parecería que no está consciente del día a día de su gobierno. ¿Quién y en su sano juicio podría confiar en sus palabras o en las decisiones de Estado que se supone y a conciencia emita?
No es asunto de querer insultarlo, sino de auscultar lo más posible, que tipo de mentalidad tiene este señor, al que los dominicanos conocemos como un excelente agente inmobiliario en una perfomance que protagonizó en Cap Cana vendiendo unos lotes de terrenos, que aún no pagados, insistía que se les pagaran los porcentajes, que como honorarios deberían corresponderle si por esos terrenos, sus compras se hubiesen materializado y por lo que se estuvo a punto de abrir un contencioso legal que dirimiera la situación
Si se recuerda aquel hecho, que habla precisamente y mucho, de su agresiva personalidad, ¿quién podría decir, que realmente este señor es lo suficientemente confiable como para poner en sus manos los destinos de hombres y naciones?
Si lo anterior se mantiene en cuenta y para cuando se quiere llegar, tener un acercamiento o algún presumible acuerdo de Estado con el actual presidente de los EEUU, obligatoriamente que la cautela más elemental debería de ser la que normara la reunión o discusión que se pudiera tener.
Por ejemplo, EEUU, la UE, Alemania y Francia y bajo el disfraz de su caporal, la OTAN, han hecho lo imposible para que la Federación de Rusia pudiera ser destruída a propósito del recrudecimiento en el 2022 del conflicto armado con Ucrania y el que nació del golpe de estado que esas naciones y sus gobiernos efectuaron contra el gobierno legitimo de Ucrania y para lo cual, la subsecretaria Victoria Nuland, fue la punta de lanza que en el 2014 provocó todo aquel desastre, que luego y con la operación especial rusa, Occidente ha querido tirarle las culpas a Moscú y concretamente al Kremlin, donde el estadista Putin ha tenido que tomar decisiones de Estado y con el solo propósito de preservar a su país, Rusia.
Siguiendo con el ejemplo, ¿acaso no es verdad que mientras Trump hace creer que aboga por la paz y querer llegar a un entendimiento que termine aquella conflagración entre dos países eslavos, su gobierno continúa vendiendo armas y todo tipo de armamento a Kiev?, ¿y cómo puede ser confiable un gobernante que actue con semejante doblez?
Entonces y por obligación, ningún presidente o primer ministro, nunca debería confiar ni mínimamente en el inquilino de la Casa Blanca y quien gracias al aplastante éxito electoral que tuvo, realmente controla y no solo el Poder Ejecutivo sino también el Legislativo y a parte s iguales con los demócratas, los gobiernos estales y una amplia mayoría de los municipales.
Además. Llegar a acuerdos con un presidente estadounidense, que independientemente a todo el peso del factor militar de su país y del que teóricamente es su “comandante en jefe”, tiene control constitucional absoluto sobre el ejército de 50 mil efectivos que tiene bajo su dependencia, de las fuerzas especiales y que junto a determinadas otras áreas, en lo internacional la CIA o en lo doméstico el FBI, es su responsabilidad decidir cada día sobre quienes y dentro de otros países, el estadounidense ordenará su muerte “por terroristas” y porque así lo demandan los intereses estadounidenses en el mundo?
Un político y jefe de gobierno que tenga semejante poder concentrado y de muerte en sus manos, nunca será uno del todo confiable y por eso que se observan las declaraciones y contradeclaraciones que, sobre un mismo tema, Trump emite casi cotidianamente.
¿ O no es un presidente dado a insultar a otros presidentes y países y lo peor, creyéndose que realmente fuera el emperador del mundo, cuando solo con Rusia y China de contrapesos, su frustración debe ser muy grande al ver que por más que hable o para decidir, aquellos poderes y propios de un nuevo mundo mulrtipolar, hay veces que no es que le impiden caminar sino que hay veces también que tiene que quedarse sentado en su escritorio y sin poder hacer nada, mientras sus asesores se desvanan los sesos queriendo entender y manejar la ira de un Trump que tantas veces se siente frustrado?
El poder fáctico estadounidense nació a partir de las fuerzas aliadas e incluida la URSS que le ganaron al nazismo y a las fuerzas del eje, durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, recién se conmemoraron los ochenta años de esa contienda y de la gran guerra patria por la que 28 millones de rusos ofrendaron sus vidas en aras de preservar su país y ya hemos visto como Trump y sin sonrojarse se sumó al coro de gobernantes de occidente que, con un desparpajo propio de ingratos, se negaron a reconocer que fue Rusia y no ellos, quien en verdad liquidó el nazismo y ganó la guerra.
Y hay que preguntarse, si esa es la actitud de unos gobiernos y países y hablamos de Europa, que fueron derrotados en la contienda y salieron de la misma en cenizas. ¿Cómo podría confiarse en cualquiera de sus gobiernos o en el estadounidense que se inventó la destrucción de Pearl Harbor para justificar que el pueblo estadounidense aprobara la entrada en la segunda guerra o lo otro de las innecesarias dos bombas atómicas arrojadas contra dos ciudades japonesas y justo en el momento que ya el Japón estaba a punto de deponer las armas y cuyos generales estadounidenses, al ganar la victoria y luego Japón rendirse, lograron escaparse de lo que y si hubiesen sido derrotados, se habrían enfrentado a acusaciones y escenarios como criminales de guerra y abarcando las atrocidades en el Pacifico Sur?
Únicamente hay que repasar la historia, cuyos hechos no dejan mentir a nadie y para entender, que no solo Occidente ya no es confiable, sino que EEUU tampoco y menos en manos de Trump y absolutamente, no es confiable.
Lo que hay que recalcar y sabiendo, que dentro de poco vendrá al país la nueva embajadora-espía, que viene con órdenes determinantes de reducir a la obediencia al agobierno de este país y hacerlo una dócil pieza del ajedrez geopolítico inmediato y al extremo, de que ya el ocupado Haití militarmente y si aquí Abinader no entendiera las “señales” que se le envíen, fácilmente pudiera ser víctima en el que tenga actuación los efectivos del Comendo Sur o los otros ocultos, de los agregados militares estadounidenses que controlan al alto mando militar dominicano.
Estamos en tiempos difíciles y nos vienen nuevos más que serán determinantes en todo lo relativo a la gobernabilidad en este país y con un Washington más que preocupado por el desorden de gobierno que tenemos los dominicanos. No diremos más y para que después no se nos diga cualquier invectiva y al nosotros tener la cabeza para pensar y no solo para peinar su cabello.
Por eso y en resumidas cuentas, es que decimos, que Abinader debe andarse con cuidado y no confiar en la Casa Blanca, pues en cierta forma lo están velando y no para nada bueno y de lo que verá una muestra y tan pronto la embajadora-espía presente sus cartas credenciales.
Ojalá que se entienda por qué preguntamos: ¿Qué tan confiable puede ser el agente inmobiliario Trump y quién como presidente actúa como un matón y peor, como un pelele que otros manejan y controlan? Con Dios. (DAG) 29.05.2025
última actualización: 10:00 am.





