Asistimos a una revolución reconciliadora, países enemistados por las potencias coloniales, se reconcilian, olvidan “diferencias” inventadas, apoyándose mutuamente. China e India, los más poblados del mundo, divididos por el colonialismo inglés, se reconcilian, unifican y cooperan.
Los sunitas de Arabia Saudita y los chiitas de Irán, se reconciliaron, también China, Corea y Japón. El colonialismo de “divide y vencerás” agoniza. El África subsahariana expulsó los colonialistas franceses, esos países crean moneda y mercado común.
El presidente Donald Trump quiere retornar al “pasado glorioso”, cuando Washington controlaba todo, pero el tiempo no retrocede.
El dólar se devalúa aceleradamente mientras aumentan los precios del oro. Por eso en Florida aceptarán oro y plata como monedas, la revolución es irreversible.
Occidente admitirá la derrota en sus guerras de Ucrania, y la de autodestrucción de Israel, entonces surgirá un nuevo mundo, habrá triunfado la revolución de la reconciliación. Por: J.C.Malone (Listín Diario)





