Hay algo que siempre me da risa de muchos latinoamericanos opinando sobre República Dominicana: creen que nos entienden mejor que nosotros mismos.
Su argumento favorito es: “los dominicanos son negros que se creen blancos”. Lo repiten tanto que terminan creyéndose su propio cuento.
La realidad es que el dominicano nunca ha negado que existe una enorme herencia africana en nuestra población. Lo que muchos de ustedes no entienden es que el color de piel no es la única característica que existe. En la isla, dominicanos y haitianos compartimos ascendencia africana en muchos casos, pero eso no significa que sean poblaciones idénticas. Con frecuencia existen diferencias en facciones, contextura, acentos, costumbres y cultura que quienes vivimos aquí aprendemos a reconocer desde pequeños.
Es igual que cuando un asiático distingue fácilmente a un japonés, un coreano o un chino mientras muchos extranjeros creen que “todos se ven iguales”. El que vive esa realidad nota diferencias que el de afuera muchas veces no percibe.
El otro error es querer convertir el tema dominico-haitiano en una pelea de blancos contra negros. Eso demuestra un desconocimiento enorme de la historia de la isla. El conflicto entre República Dominicana y Haití no nace del color de piel; tiene raíces históricas, culturales, sociales, económicas y migratorias. Reducir siglos de historia a “racismo” es la explicación fácil para quien nunca ha estudiado el tema.
Antes de venir a decir que “los dominicanos tienen un problema de identidad”, primero estudien la historia de La Española. Porque es muy fácil opinar desde miles de kilómetros con los prejuicios de su propio país, pero bastante difícil entender una realidad que nunca han vivido.
Saber identificar un compatriota NO ES RACISMO por: Edwin Bautista . Haiti nos invadio: The Birth of Palomería





