El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comentó este jueves el inesperado despido del secretario de la Armada estadounidense, John C. Phelan, ocurrido la víspera.
«Es un hombre muy bueno, me caía muy bien. Tuvo algunos roces, no necesariamente con Pete [Hegseth], sino con otra persona», dijo el mandatario al ser interpelado sobre el cese.
Según el mandatario, los conflictos de Phelan con personas de su entorno estaban relacionados con «la construcción y la compra de nuevos buques».
«Soy muy agresivo en lo que respecta a la construcción de nuevos buques y, de alguna manera, él, simplemente, no se llevaba bien con ellos», agregó, antes de tildar a Phelan de «tipo excelente».
La salida de Phelan se produjo un día después de pronunciar el discurso principal en el simposio Sea-Air-Space, donde expuso planes relacionados con un acorazado de próxima generación, una de las iniciativas de modernización militar asociadas a Trump. Según medios, su destitución estuvo altamente relacionada con un conflicto interno con el secretario de Guerra, Pete Hegseth.
«Phelan no entendía que no era el jefe. Su trabajo es seguir órdenes, no las que él cree que deberían darse», dijo una persona familiarizada con la situación.
A pesar de la agitación causada por la salida de Phelan, un alto funcionario gubernamental afirmó que Hegseth sigue gozando del favor de Trump, como también de Vance, del secretario de Estado, Marco Rubio, y del general jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine: «Esas son las cuatro relaciones más importantes que puede tener, y son buenas. Pero aquí nunca se sabe», concluyó. (RT)





