El presidente de EE.UU., Donald Trump, se jactó este martes de los masivos bombardeos que las tropas del Pentágono ejecutaron contra países como Irán y Venezuela, donde fallecieron gran cantidad de personas entre personal militar, científico y civil.
Solo en el caso de Venezuela el saldo de personas «asesinadas» por Washington el pasado 3 de enero, como lo ha denunciado Caracas, supera las 100 entre civiles que dormían en sus residencias cuando lanzaron los misiles, y militares que fueron sorprendidos durante la invasión que decantó en el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores.
«Estamos orgullosos del ataque a Venezuela y del ataque a Irán», expresó Trump durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde abordó varios temas de interés internacional, como por ejemplo, su nueva relación con las autoridades venezolanas de las que dice llevarse «muy bien«.
El 22 de junio de 2025, Trump anunció el bombardeo de la Fuerza Aérea de EE.UU. contra las instalaciones nucleares iraníes de Natanz, Isfahán y Fordo, lo que llevó a Teherán a atacar la base aérea Al Udeid en Catar, la mayor de EE.UU. en Oriente Medio.
En esos ataques, que según Washington fueron para frenar el programa nuclear iraní, fallecieron varios altos mandos militares iraníes así como científicos dedicados a los programas tecnológicos y energéticos de Teherán.
Las declaraciones de Trump se producen además en medio de nuevas amenazas de EE.UU. de intervenir Irán, que se encuentra sumido en protestas antigubernamentales desde diciembre. En medio de esto, Irán acusó a EE.UU. e Israel de instrumentalizar los disturbios como parte de una «guerra blanda» contra la República Islámica.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, denunció el pasado domingo que «terroristas» vinculados a potencias extranjeras están matando a personas inocentes, quemando mezquitas y atacando propiedades públicas.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
- Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados fueron principalmente de interés militar, donde estaban desplegados aparatos de defensa aérea y sistemas de comunicaciones, aunque también se alcanzaron zonas urbanas y hubo víctimas civiles.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima agresión militar» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa dijo que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa.
- Según el Ministerio de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron en el ataque, incluidos 32 cubanos del grupo que custodiaba a Maduro.
- Este domingo, el Gobierno venezolano desmintió categóricamente reportes de Reuters sobre supuestas conversaciones entre el ministro de relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, y EE.UU. previo al secuestro de Maduro. Asimismo, refutaron las «noticias falsas» sobre una presunta condecoración a agentes de inteligencia extranjeros, señalando que se trata de campaña para generar desconfianza dentro de las fuerzas gobernantes.(RT)





