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Un dilema policial que afecta la institucionalidad. La lucha sorda entre oficiales “cajotas” y los académicos

A partir del gobierno del Consejo de Estado, establecido por la familia Vicini y ni se diga en el siguiente del Triunvirato que a su vez se dividió en dos. Las instituciones tutelares de la nación y frente a la policial, libraron y no una y sí varias veces en el lapso 1962-1964 una fuerte ruptura institucional, que en muchos aspectos era lo más parecido a una revolución interna.

Cómo producto de esa situación tan anómala, hija de que los trujillistas de toda la vida y ante la muerte del jefe como producto de una emboscada en las afueras de la parte sur de la capital nacional, dentro de estas instituciones la cadena de mandos fue resquebrajada y entre políticos, allegados a los Vicini y los agregados militares estadounidenses, generó realmente una fuerte lucha de intereses por medio de la cual, mientras hubo oficiales que no querían verse inmersos en la revuelta interna, otros se metieron de lleno y sin importar consecuencias.

Ante esta de esa situación, surgieron dos tipos diferenciados de oficiales y en particular, mucho más acentuado a nivel policial, donde los oficiales no de carrera universitaria se resistían a que los provenientes de las academias, quisieran darle lineamientos a seguir y mucho menos restándoles competencias.

De ese conflicto surgieron las etiquetas de “cajota” y académico y a partir de ese nacimiento, la lucha interna se estableció en materia, de que los primeros y para nada, nunca aceptaron que los académicos se les impusiesen.

La norma era, que cuando los nuevos oficiales llegaban de la academia, los viejos apertrechados en sus escritorios y áreas de influencia, lo primero que les advertían antes de integrarlos, era que lo aprendido en la academia era para esta no para el desenvolvimiento diario.

Y así a lo largo de los doce años balagueristas (1966-1978) pero más acentuado a partir de la llegada del PRD al poder a finales de 1978 y hasta el 1986, la policía realmente era una de conflictos continuos y los que en cierto modo se acentuaron pero en otro matiz desde el 1986 con el PLD y siguiendo hasta el 2020.

Lo nuevo y a  estas alturas, ya la situación ha cobrado una nueva dimensión, pues con el PRM las pugnas han recrudecido y ahora con un nuevo factor, el político y el otro “viejo” desde el dos mil, de que el ámbito de corrupción  obliga a que oficial que quiera subir en el escalafón, tiene que buscar padrinos entre empresarios y en particular entre suplidores, que le faciliten los dineros necesarios que sirva de “incentivo” para llegar al rango que pretenda y en lo que hasta para llegar a director policial, se habla de doscientos a trecientos millones de pesos y de lo que de  tan grave, que la anómala situación ha trascendido a los medios de comunicación y también en las redes sociales.

Ahora todo el mundo y en el gobierno específicamente, se hace que nadie sabe nada y se actúa como si los ascensos de coroneles a generales cayeran del cielo, cuando a ese nivel, el escalafón solo llega a coronel completo, pues de general de brigada hacia arriba, ya son considerados designaciones totalmente políticas.

Puede que parezca escandaloso, pero y si se quiere ser honestos, ya la policía ha llegado casi al borde de su disolución institucional y sobre todo desde que administrativamente el presidente Luis Abinader la convirtió en un negocio privado de los empresarios del CONEP y tanto, que varios de ellos dirigen el fideicomiso policial donde en materia de presupuestos, los empresarios tienen la última palabra.

Más lo otro, que de los 30 mil efectivos policiales, la mitad prestan servicios como espalderos, ayudantes, sirvientes de casa y cama inclusive y generándose ciertas células “pecaminosas” de sicarios y tanto del crimen y mediáticos y conformando una policía qué, solo en septiembre hubo 51 asesinados y según estadísticas policiales y para este mes la situación no es nada lisonjera.

Pues la tropa se siente que tiene licencia de matar y como ocurrió ayer cuando una come hombre policial, mujer extremadamente violenta, mató ante testigos a un presumible delincuente y cuyo cuerpo fue tirado al piso de una camioneta tal como si fuera un saco de papas.

Todo este accionar criminal tan incontrolable y en cierta manera, ha aumentado y lo que diariamente se observa en los no menos de cinco muertos violentos por día que producen los llamados “intercambios de disparos” y aumentando desde que Abinader dijo públicamente, que el delincuente que tenga más de 15 fichas policiales lo mejor que hace es entregarse, porque sino el gobierno iría por ellos.

En resumen, una ficha policial y desde que Abinader se pronunció, tiene mayor fe pública que la sentencia de un tribunal y lo que ha provocado la situación actual, de que absolutamente ningún ciudadano tiene su vida segura y esto no es una exageración y la gente y esto hay que decirlo, aterrada ante el comportamiento de Gestapo de los policías.

Al mismo tiempo y en paralelo, los ciudadanos han descubierto la cantidad sorprendente de youtubers y comunicadores en las redes sociales, la mayoría asimilados policiales con arma y derecho a meter presa “a la delincuencia” y contando con la complicidad de la prensa tradicional, sus medios y directores y lo que ha sido suficiente para que desde el país político, en vez de enfrentar esta nueva manera de sicariato periodístico, se ha preferido mirar para otro lado. Desde luego el mayor peligro radica, de que ante tanta criminalidad policial los ciudadanos se organicen y sobre todo los de a pie, quienes son los que experimentan sus mayores efectos y la República vuelva a la etapa de terror de los años sesenta del pasado siglo, donde las muertes políticas se sucedían y tal como si una orgía de sangre hubiese sido establecida desde el mismo infierno. Nuestra alerta pues la creemos más que pertinente.

Finalmente, solo decimos que la danza de las horas obliga a que se entienda, que se está ante un dilema policial que afecta la institucionalidad. La lucha sorda entre oficiales “cajotas” y los académicos. Con Dios. (DAG) 18.10.2026

imagen: https://www.instagram.com/p/DefZa0uplDz/

 

 

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