Los legisladores mantienen una cultura de nepotismo y discrecionalidad en la contratación del personal que se refleja en la lista de familiares directos que aparecen en las nóminas del Congreso Nacional.
Más que una ilegalidad, la costumbre representa un dilema ético ante su no prohibición expresa por una ley o resolución. Esto permite que 53 diputados y seis senadores tengan a 65 parientes nombrados ya sea en sus oficinas, en las de otros congresistas o en las propias sedes legislativas.
Este medio hizo una exhaustiva depuración de las nóminas de agosto pasado de ambas cámaras y las contrastó con los parentescos reportados por los propios legisladores en sus declaraciones juradas de patrimonio.
De los diputados se identificaron cuatro cónyuges, tres padres, una madre, 19 hermanos y 30 hijos, con cargos como asistentes legislativos, secretarios, choferes y mensajeros internos. De los senadores figuran cinco hermanos, dos hijos y un padre.
Un vacío que abre las puertas
Aproximadamente uno de cada cuatro diputados tiene a algún familiar en la nómina congresual, con salarios que van entre los 27,500 a 118,000 pesos mensuales.
Entre los legisladores de esta cámara están Dharuelly D´Aza y Eduviges -Leyvi- Bautista, vicepresidenta y secretaria del órgano, respectivamente. La primera tiene un hermano y la segunda a su padre. Además está el vocero de la Fuerza del Pueblo, José David Báez Reinoso, con una hija, y la portavoz del Partido de la Liberación Dominicana, Ydenia Doñé, con un hermano.
Asimismo, se contabilizan al menos 10 presidentes de comisiones con parientes, entre estos la titular de la Comisión de Ética, Yuderka de la Rosa Guerrero.
Doñé argumentó que la práctica no representa un conflicto de intereses mientras los empleados cumplan con sus funciones, porque se trata de una prerrogativa de la ley. «Lo primero es que la institución no lo prohíbe, porque hay instituciones que te dicen que no puedes nombrar a un familiar», dijo.
La Ley 41-08 de Función Pública prohíbe a los servidores públicos «prestar servicios en la misma institución que su cónyuge y quienes estén unidos por lazos de consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive, cuando tuvieran relación de jerarquía».
El propio Ministerio de Administración Pública identifica esta disposición como la correspondiente a los casos de nepotismo. Sin embargo, la misma Ley 41-08 excluye expresamente de su ámbito a quienes ocupan cargos por elección popular, entre ellos los miembros del Congreso Nacional.
Las contrataciones de parientes de legisladores se realizan bajo un vacío normativo. El reglamento de la Cámara de Diputados no contempla prohibición alguna ni restricciones de consanguinidad o afinidad para el personal asignado a los despachos de los diputados.
Aunque el artículo 21 del reglamento establece entre los deberes de los legisladores el actuar con responsabilidad y ética, y la obligación constitucional de presentar su declaración jurada de bienes, el texto no tipifica la contratación de parientes como una falta a la ética o conflicto de interés.
Casos que resaltan
Un caso que resalta es el del diputado Jhonatan Rabel Contreras, cuya esposa Wandy Mejía Dipré figura como chofer en la nómina de libre remoción de la Cámara Baja, con un salario de 49,500 pesos mensuales.
En la declaración jurada de patrimonio del legislador, Mejía Dipré aparece como médico general, profesión que ejerce en el Hospital Pediátrico Robert Reid Cabral, donde ostenta el cargo de coordinadora de Planificación, de acuerdo con la nómina de esa institución.
Pablo Ortiz es hijo del diputado Nolberto Ortiz y está contratado como chofer de su padre. Sin embargo, el congresista reportó en su declaración jurada de patrimonio que su descendiente es sicólogo de profesión.
2,690,804
El monto en pesos que el Senado y la Cámara de Diputados destinan cada mes al pago de los salarios de 65 familiares de legisladores.
Por otro lado, se encuentran legisladores que nombran en sus oficinas a parientes con una edad avanzada en labores operativas. Está el caso del diputado Wandy Batista, cuyo hermano Carlos Rijo está designado como su chofer. De acuerdo con la declaración de patrimonio, el pariente tiene 65 años y cuenta con un negocio propio.
El diputado Braulio Espinal nombró a su madre Emma Tavárez como mensajera de su despacho, con un salario de 27,500 pesos. Este 24 de septiembre, la mujer cumplirá 65 años, de acuerdo con la fecha de nacimiento señalada por el legislador en su declaración de patrimonio.
Algo similar sucede con Leonoro Bautista que a sus 70 años figura como mensajero interno de su hija, Eduviges -Leyvi- Bautista. También, Diosdado Soto, quien a sus 78 años aparece en la nómina como chofer de su hija Elida Soto.
¿Cuáles justificaciones dan los diputados?
El diputado Nicolás Hidalgo, de la provincia Duarte, tiene contratados en su despacho a su esposa Vielka Reyes como asistente legislativa y a su hijo Yohan Hidalgo como chofer, devengando salarios de 35,200 y 49,500 pesos, respectivamente.
El legislador señaló que las contrataciones de ambos responden a situaciones transitorias. En el caso de su esposa, dijo que se desempeña como asistente legislativa luego de que la persona que ocupaba esa posición saliera del país, y lleva alrededor de cuatro meses en el cargo. Respecto a su hijo, aseguró que se trata de una designación temporal para resguardar la plaza de su conductor que tiene una licencia médica.
La diputada de Santiago, Dilenia Santos Muñoz, tiene a su hermana Ana como mensajera interna. Según la legisladora, esta le asiste en la oficina de forma transitoria. «Al yo ser una diputada de la provincia de Santiago, no tengo personas acá que me puedan asistir», manifestó.
Otro legislador argumentó de forma anónima que mantiene a uno de sus parientes con base en criterios de capacidad, competencias y disponibilidad para atender las exigencias de la labor legislativa.
La presencia de familiares en los despachos parece ser conocida con naturalidad entre personas que cubren la fuente congresual. Al solicitar entre varios periodistas el contacto de la diputada Enriqueta -Dulce- Rojas, se indicó a este medio que, si no era posible contactarla directamente, se podía hablar con su hijo, quien es su asistente.
Nepotismo en el Senado
Los senadores que cuentan con parientes en la nómina representan menos de una quinta parte de los representantes de la Cámara Alta.
Seis de los 32 senadores tienen en nómina a ocho familiares con salarios de hasta 71,940 pesos. En este órgano legislativo es aún más frecuente la práctica de que los parientes directos trabajen en otros despachos o en la nómina del Senado.
Aunque el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, se reservó dar una opinión general sobre el nepotismo encontrado por Diario Libre, indicó que «cada senador maneja su oficina con su persona de confianza«.
En el caso del senador de Santiago Rodríguez, Antonio Marte, su hermano Héctor Marte figura como abogado auditor del Departamento de Auditoría Legislativa, con una remuneración de 71,940 pesos mensuales.
El legislador considera que no se trata de un caso antiético, porque su pariente no labora en su despacho.
Otros casos de parientes incluyen al senador de Montecristi, Bernardo Alemán Rodríguez, cuya hija Mía Alemán aparece como transcriptora legislativa en la Coordinación de Comisiones, con un salario mensual de 52,800 pesos.
También está la senadora por Hermanas Mirabal, María Mercedes Ortiz Diloné, cuyo hermano José María figura como seguridad en la oficina provincial de Sánchez Ramírez, con 30,000 pesos mensuales, y su padre, José Ortiz, figura como conserje de la Unidad de Mayordomía, con un sueldo de 30,888.
En tanto, Karen Velázquez, hija del senador de Pedernales, Secundino Velázquez Pimentel, ocupa el puesto de analista de Gestión Humana, por el que recibe 71,676 pesos al mes.
La revisión de Diario Libre también identificó a Norma Jiménez, hermana del senador de Dajabón, Manuel Rodríguez, como secretaria de una oficina senatorial, con un salario de 56,000 pesos mensuales.
Martín Antonio Tineo Núñez, hermano del senador de Monte Plata, Pedro Antonio Tineo Núñez, es el único que labora en la misma oficina de su allegado, dónde está registrado como chofer, con una remuneración de 28,000 pesos mensuales.
Los casos identificados reflejan una práctica extendida en ambas cámaras que se sostiene en la discrecionalidad con que cada legislador administra el personal de su oficina. (DL-hh / ih / jv . Versión titular de @porojocerradura )






