De las dos reuniones clave que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, mantuvo en Nueva York —con el presidente de EE.UU., Donald Trump, y con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen—, la primera acaparó mucha más atención. Sin embargo, fue el tenso encuentro con la jefa del Ejecutivo comunitario el que dejó una señal inesperada: Bruselas endureció las condiciones para seguir aumentando el apoyo financiero a Kiev.
Tras más de cuatro años de conflicto en Ucrania, están emergiendo tensiones entre Kiev y sus aliados cruciales. Ucrania se ve cada vez más frustrada ante la reticencia de algunos países europeos a proporcionar los muy ansiados misiles interceptores que le permitan contrarrestar los ataques aéreos rusos. Mientras, «los europeos están molestos ante las crecientes demandas de financiación» por parte de Kiev.
Dinero, pero con condiciones
Bruselas exige a Ucrania avances concretos en una nueva legislación para combatir la economía sumergida y fortalecer los ingresos fiscales antes de desembolsar más fondos.
Entre las exigencias también figuran el fortalecimiento de las instituciones anticorrupción NABU y SAPO, instrumentos occidentales de control sobre la élite ucraniana, así como la extensión a otros organismos encargados de hacer cumplir la ley de los principios utilizados para formar estas estructuras. Según el autor Dmitr Bavyrin, esto supondría que Zelenski perdería una parte significativa de su poder y quedaría indefenso ante los supervisores occidentales.
«Llegará más apoyo defensivo. Y conforme avancen las reformas en la Rada [el Parlamento ucraniano], también más apoyo presupuestario», escribió Von der Leyen en X tras la reunión.
Ucrania solicitó 26.000 millones de euros (30.000 millones de dólares) para cubrir su déficit presupuestario y pidió acelerar un préstamo de 90.000 millones de euros (102.600 millones de dólares). Bruselas cuestionó algunos de sus cálculos y sugirió recurrir también a Canadá, Noruega y Japón, en medio de un escándalo de corrupción en el entorno de Zelenski.
«¿Dónde está todo ese dinero que les dimos?»
El politólogo Vladímir Kornílov considera que el encuentro entre Zelenski y Von der Leyen transcurrió en un clima tenso, debido a que la inesperada carencia de fondos que enfrenta Kiev tomó por sorpresa a la UE.
«Zelenski viajó a Nueva York para reunirse con Ursula von der Leyen con una nueva petición de dinero. De repente resultó que el presupuesto de Ucrania no tiene fondos para el cuarto trimestre. Los europeos se plantean una pregunta lógica: ¿dónde está todo ese dinero que les dimos basándonos en sus propios cálculos?», explicó.
Kornílov añade que la indignación en la UE se intensifica porque el presupuesto ucraniano para 2027 contempla aumentos salariales y de pensiones. Según el experto, Bruselas intenta que Kiev primero busque recursos propios y aumente los ingresos fiscales antes de decidir cuánto apoyo adicional puede aportar.
Por su parte, Dmitri Bavyrin advierte de que, si la situación financiera sigue deteriorándose, Ucrania podría afrontar este invierno un colapso de la infraestructura. (RT)






