De buenas a primeras, una partida de curas católicos que por lo visto no tienen oficio, emiten soflamas dirigidas a tratar de obligar a que la ciudadanía (personas mayoritariamente jóvenes entre 12 y 42 años) se quede en sus casas “en recogimiento y oración” y en momentos que la gente se siente azotada por el pobre nivel y calidad de vida debido a la desastrosa política económica oficial que le ha quitado poder adquisitivo al devaluado peso y en más de un 50 %.
En paralelo, también ha llamado la atención, que desde la cartera de Interior y Policía se han clausurado y solo por cuatro días que terminan el domingo, más de 300 playas en el litoral marino y en balnearios del interior y se le han puesto limitaciones a la libertad de tránsito de muchos dominicanos y en particular de la baja burguesía y dando el golpe, de tirar a las calles en supuesto espíritu de “prevención y cuido” a más de 35 mil policías, cerca de 20 mil rescatistas y un sinnúmero de personal de apoyo, mientras la llamada “policía de tránsito”, arremete contra los conductores imponiéndoles multas e infracciones “técnicas” para desalentarlos a que no se desplacen por todo el territorio nacional.
Mientras y de contraste, los funcionarios públicos viajan en manada al exterior y también empresarios y banqueros y parte de la alta burocracia pública y conociéndose, que de esta última, muchos se desplazan a sus villas de veraneo y lujuria en centros turísticos. (OJO-jj)





