Todos los informes que llegan al Potomac, indican, que cada vez es más creciente que el presidente Luis Abinader y hablando en criollo, prácticamente “soltó en banda” a los generales militares y policiales y dado que le es prácticamente imposible ejercer autoridad total, ante el fuerte desorden amoral que los jefes militares tienen en su búsqueda insaciable de enriquecimiento ilícito y avivado más con su búsqueda de apoyos políticos.
Y si este dato, que para nosotros es una presunción todavía no comprobada, por obligación deberíamos de caer en cuenta, que el gobierno de Abinader ya es visto como uno que trata de mantenerse en el poder sin importar como y dado que el ámbito de corrupción política extrema que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) le ha impuesto a la administración, es uno que prácticamente ya es imposible que el mismo Abinader pudiera imponer su autoridad.
Y hay que tocar el tema, no porque quisiéramos lo peor para la administración plutocrática, sino que por lo que se está viendo, si en Haití ocurriera, que definitivamente las bandas pandillescas que controlan Puerto Príncipe terminaran imponiéndose y suplantando la autoridad del gobierno provisional y terminando por imponer un gobierno anárquico de izquierda militarista, ¿qué seguridades tendría Washington de que el gobierno dominicano tendría la capacidad necesaria para lograr que su ejército pudiera colocarse en la franja fronteriza como un valladar inexpugnable, cuando para colmos, los jefes militares tienen dividido “administrativamente” aquel territorio para fines de trata de personas, tráfico de indocumentados, drogas y armas?
El problema entonces, no es solo logístico, sino de que los guardias nuestros, la impresión que dan es que lo único que saben hacer son buenos desfiles, o que cuando se les ordena que muestren “la fuerza bruta”, de inmediato le caen como a la conga a la población civil y como en el este del país se está viendo con la creciente ocupación militar desde el jueves en la zona urbana de Friusa, donde se muestra que el gobierno está preparando una celada con el pretexto de que miles de ciudadanos irán allí este domingo y en supuesta marcha cívica para enfrentar “la incontrolable invasión pacifica haitiana”.
La arriesgada jugada “táctica” que los asesores de Abinader, por lo visto le han hecho entender que sería lo más factible “si quiere meterse a la nación en un puño”, de acuerdo con nuestras fuentes, está siendo vista con no poca preocupación por el comité de crisis de la embajada estadounidense, a quien sus agentes locales de la CIA han hecho ver que a Abinader todo se le podría salir de las manos, aparte de que en el Departamento de Estado, la oficina denominada “Escritorio Dominicano”, ya ha estado preparando escenarios eventuales “para situaciones de riesgos posibles”.
En otras palabras, para el gobierno de Trump, Abinader se ha convertido en un problema de no fácil manejo y preocupados allí porque la falta de apoyo político ciudadano que ha ido en aumento contra Abinader y su gobierno plutocrático, pudiera desembocar en un problema político peor y frente a un Haití, que prácticamente ya está llegando a la fase de ingobernabilidad, que entonces, estrategas estadounidenses y desde ahora, estén trabajando en un escenario por medio del cual no sería necesario una intervención militar abierta y directa, salvo lo táctico de las medidas “precautorias” del Comando Sur y la Guardia Costera y que el lugar fuera ocupado por una intervención militar keniana y con la cara de Protectorado.
No se olvide que el pasado 17 de febrero, el presidente de Kenia, William Ruto, presentó una propuesta para reconocer a Haití como la sexta región de África y lo que, desde nuestra Cancillería, el silencio fue la respuesta.
Ruto se pronunció el domingo 16 en la 38ª Asamblea Ordinaria de la Unión Africana (UA) y buscando subrayar “los lazos culturales e históricos entre Haití y el continente africano”, justo en el momento que la Unión Africana ya está hablando de su marcado interés en reforzar los lazos con su diáspora.
Téngase en cuenta, que sobre este particular, en el Departamento de Estado hubo un silencio sospechoso y que es una reacción “precautoria” de cuando se están buscando las vías para buscarle una solución radical a una problemática haitiana, que no es verdad que EEUU permitiría que se le fuera de control.
Ahora bien, la eventual entrada del ejercito de Kenia y como fuerza ocupante y que es un ejército muy fogueado en materia de guerra y guerrillas urbanas y por lo tanto, mucho más diestro que el ejército dominicano, vendría siendo la piedra en el zapato, para unas fuerzas armadas dominicanas, que en los últimos cinco años y en líneas generales y en cierta forma, han sido parte del desorden en Haití.
Es decir, otros podrán decir lo que quieran, pero nuestro análisis político de Estado simplemente ve hechos y observa que los resultados de análisis que estos provocan son extremadamente fríos y en cierta manera, nada favorables a los intereses permanentes dominicanos.
Por eso y por vía de consecuencias, simplemente advertimos a gobierno, políticos, empresarios y sector mediático, que atiendan bien sus cartones, pues contra lo que parezca, parecería que el “reloj del fin del mundo”, ya ha empezado su cuenta atrás y se lo decimos, para que después no digan que los pilló la sorpresa y mucho más, cuando la estación local de la CIA, a, más que demostrado, que no se anda en chiquitas cuando entiende que sus vasallos dominicanos en el poder no hacen las cosas como se les marca o se les ordena y entonces viéndose en la necesidad de aprovechar circunstancias y a Dios que reparta suerte. ¿Acaso la “marcha cívica” del domingo 30 no sería una de estas circunstancias que no se pueden desperdiciar y porque también hay que decirlo y a razonamiento a contrario, cuando la mayor parte de los que dirigirán «la marcha cívica», darían lo que no tienen porque la CIA les designara «consejeros externos»?
Entonces y cuando venimos a ver, nuestra pregunta tendría mucho sentido: ¿Y si en la Casa Blanca han consentido que Kenia coloque militares suyos en Haití con el propósito encubierto, de Washington querer imponer un protectorado y de esa forma obligar a los militares dominicanos a que cesen su comercio ilegal de tráfico y trata de personas? Con Dios. (DAG) 28.03.2025





